Completar el álbum Panini del Mundial 2026 se ha convertido en uno de los fenómenos de consumo más llamativos del año en Colombia, no solo por su dimensión cultural ligada al fútbol, sino por el nivel de gasto que implica para los coleccionistas. El álbum oficial, el más grande en la historia de los mundiales con 980 láminas, llegó al país en medio de una expectativa que combina nostalgia, estrategia comercial y una expansión sin precedentes del torneo a 48 selecciones.
En Colombia, el producto se comercializa en dos versiones, una de tapa blanda con un precio de 14.900 pesos y otra de tapa dura que asciende a 49.900 pesos. A esto se suma el costo de los sobres, cada uno con siete láminas y un valor de 5.000 pesos, lo que define la base del gasto recurrente para quienes deciden iniciar la colección.
La estructura del álbum permite estimar un escenario ideal en el que no existen repetidas. Bajo ese cálculo, se requerirían cerca de 140 sobres para completar las 980 láminas, lo que equivale a aproximadamente 700.000 pesos solo en sobres, sin incluir el valor del álbum físico. Este escenario, sin embargo, es teórico y depende de una condición poco frecuente en la práctica.
La dinámica real del coleccionismo introduce un factor decisivo, las repeticiones. En la mayoría de los casos, los aficionados deben adquirir entre 250 y 300 sobres para completar la colección, lo que eleva el gasto total hacia un rango que oscila entre 1,2 y 1,5 millones de pesos. En situaciones menos favorables, donde el intercambio es limitado o la suerte juega en contra, el desembolso puede acercarse incluso a los 2 millones de pesos.
El propio ecosistema de Panini sostiene que el costo puede mantenerse cerca del escenario más bajo si los coleccionistas logran intercambiar de forma activa las láminas repetidas. Sin embargo, distintos análisis del mercado muestran que esa eficiencia no siempre se alcanza, lo que explica la brecha entre el costo teórico y el gasto real observado entre usuarios.
Más allá del bolsillo, el álbum se ha consolidado como un negocio de gran escala. Proyecciones del sector estiman que en Colombia el fenómeno Panini podría mover más de 300.000 millones de pesos durante el ciclo del Mundial 2026, impulsado por una demanda masiva de sobres y por el componente emocional que rodea al coleccionismo futbolero, donde la compra repetida se integra como parte de la experiencia del aficionado.
