Déficit fiscal en Colombia marca su peor inicio en 22 años con una brecha de 33,4 billones de pesos

El Gobierno Nacional comenzó 2026 con un déficit fiscal de 33,4 billones de pesos en los dos primeros meses del año, equivalente al 1,7% del PIB, el nivel más alto para un arranque de ejercicio fiscal desde 2004, según los registros comparables disponibles. El resultado supera incluso los niveles observados en 2025 y en la postpandemia, y confirma un deterioro temprano de las finanzas públicas en un contexto de presión creciente sobre el gasto y menor holgura fiscal.

La magnitud del desbalance responde a una dinámica en la que los ingresos avanzan a menor ritmo que las obligaciones del Estado. Entre enero y febrero, el Gobierno recibió 51,5 billones de pesos, mientras que los gastos alcanzaron 85 billones, lo que amplió la brecha fiscal. Aunque los ingresos crecieron alrededor de 10% frente al mismo periodo del año anterior, el gasto aumentó más rápido, impulsado por mayores compromisos de funcionamiento, servicio de deuda e inflexibilidades presupuestales que limitan el ajuste en el corto plazo.

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal, advirtió que el déficit primario ya se ubicó en -0,8% del PIB y que la deuda pública neta se aproxima al 60% del PIB, un umbral que eleva la sensibilidad del país a cambios en tasas de interés y condiciones de financiamiento. El organismo también ha señalado que el costo de la deuda sigue elevado, con colocaciones de títulos en niveles cercanos a entre 12,8% y 14%, lo que incrementa la carga de intereses y reduce el margen de maniobra fiscal.

El deterioro de las cuentas públicas se refleja además en una mayor dependencia de financiamiento de corto plazo y en una posición de caja del Tesoro en niveles históricamente bajos, lo que obliga a refinanciar con mayor frecuencia y a tasas más altas. En este contexto, las proyecciones de distintos centros de análisis coinciden en que, sin ajustes adicionales en gasto o mayores ingresos permanentes, la trayectoria de la deuda podría mantenerse cerca o por encima del 60% del PIB durante 2026.

El Ministerio de Hacienda mantiene su meta de consolidación fiscal y ha planteado una reducción del déficit hacia el 5,1% del PIB para este año, pero los resultados del primer bimestre muestran una brecha significativa frente a ese objetivo. El inicio de 2026 deja así una señal de alerta sobre la sostenibilidad fiscal, en un entorno donde el crecimiento económico moderado y las altas tasas de interés limitan la capacidad de corrección rápida del desequilibrio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *