El Fondo Monetario Internacional redujo su proyección de crecimiento para Colombia a 2,3% en este año, según su más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales. La entidad también anticipa un escenario más complejo para la economía del país, con una inflación de 5,9% y una tasa de desempleo que subiría a 9% en 2026 y 10% en 2027. El diagnóstico perfila una combinación de menor dinamismo económico, presión sostenida sobre los precios y deterioro del mercado laboral.
El ajuste implica una desaceleración frente a 2025, cuando el FMI estima un crecimiento de 2,6%, con una leve recuperación posterior hacia 2,5% en 2027. Aun así, Colombia se mantiene por debajo del crecimiento promedio global proyectado por el organismo y sin señales claras de una aceleración significativa en el corto plazo. En el contexto regional, el país se ubica en la parte media-baja del desempeño esperado para América Latina, que también enfrenta un ciclo de expansión moderada.

En ese escenario regional, Colombia se mueve en una posición intermedia dentro de América Latina. Según las proyecciones del FMI, el país crecería en torno a niveles similares al promedio regional, pero por debajo de economías como Paraguay, Perú o Guyana, que muestran mayor dinamismo, y por encima de otras como Brasil y México, que avanzan a ritmos más bajos. Esto refuerza la idea de una economía colombiana sin rezagos extremos, pero tampoco entre las de mejor desempeño en la región.
Inflación persistente y empleo débil
En materia de precios, el informe proyecta que la inflación aumentará desde 5,1% en 2025 hasta 5,9% en 2026, antes de moderarse a 5,2% en 2027. El nivel sigue por encima de la meta del Banco de la República, fijada en 3%, lo que sugiere que las presiones inflacionarias persistirán más tiempo del previsto. El FMI advierte que este comportamiento responde a condiciones externas más restrictivas y a tensiones internas que afectan la estabilidad macroeconómica.
El organismo también proyecta un deterioro del mercado laboral. La tasa de desempleo, que habría cerrado 2025 en niveles cercanos a 8% o 9%, aumentaría hasta 9% en 2026 y alcanzaría 10% en 2027. El incremento refleja un entorno de crecimiento limitado, tasas de interés elevadas y menor capacidad de absorción de empleo en la economía formal.

En el frente de política monetaria, el Banco de la República elevó recientemente su tasa de interés a 11,25%, una decisión orientada a contener la inflación. Sin embargo, esta postura restrictiva ha generado debate por su posible impacto sobre la actividad económica y la generación de empleo, en un contexto en el que el crédito se encarece y la inversión se modera.
El panorama general que dibuja el FMI para Colombia combina tres variables críticas, menor crecimiento, inflación persistente y aumento del desempleo. La entidad advierte que la economía avanza en un entorno global más incierto y con condiciones financieras exigentes, lo que limita el margen de maniobra de la política económica en el corto plazo.
