El presidente Gustavo Petro dio marcha atrás a la escalada arancelaria contra Ecuador y desautorizó la decisión de elevar hasta el 100% los gravámenes a productos importados desde ese país, una medida que había sido anunciada por la ministra de Comercio en medio del reciente choque bilateral. En su intervención en un consejo de ministros en Ipiales, el mandatario ordenó mantener en 0% los aranceles para los bienes que Colombia considere necesarios y frenó la respuesta comercial que venía en ascenso.
La decisión se produce tras menos de una semana de tensiones en la relación comercial. Ecuador había incrementado su llamada “tasa de seguridad” sobre importaciones colombianas del 30% al 50% y posteriormente anunció un aumento al 100%. En reacción, el Gobierno colombiano había comunicado la intención de igualar la medida y aplicar también un arancel del 100% a un conjunto de productos ecuatorianos ya gravados previamente. Esa línea fue revertida directamente por Petro.
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“Todo lo que sea necesario para Colombia, cero por ciento entra”, dijo el presidente durante la reunión en frontera, al rechazar la escalada arancelaria. Con ello, el mandatario desmarcó la política comercial de la respuesta simétrica que había planteado su propio Ministerio de Comercio y abrió un giro hacia una estrategia centrada en mantener el flujo de importaciones esenciales sin costos arancelarios.
El jefe de Estado también ordenó redirigir la política económica asociada al choque comercial. Planteó sustituir importaciones mediante producción local subsidiada y solicitó a la ministra de Agricultura diseñar apoyos para que los bienes que hoy llegan desde Ecuador puedan producirse en Colombia a menor costo. Además, instruyó buscar mercados alternativos en Venezuela para exportar los excedentes que no puedan ingresar al mercado ecuatoriano por las restricciones vigentes.
El viraje introduce un cambio en la estrategia frente a la disputa bilateral, que había escalado en pocos días con medidas recíprocas entre ambos países. Mientras Ecuador defendió sus incrementos arancelarios como una respuesta de seguridad y presión diplomática, Colombia había optado inicialmente por la reciprocidad comercial antes de que la decisión fuera desactivada desde la Presidencia.
En el plano interno, la reversa deja en suspenso la implementación de un arancel del 100% que aún no había sido formalizado en decreto, pero que ya había sido anunciado por la ministra de Comercio. También abre interrogantes sobre la aplicación de la política de sustitución de importaciones y los subsidios necesarios para sostenerla, así como sobre la capacidad real del mercado venezolano para absorber parte del comercio redirigido.
