El Gobierno ejecutará en el segundo semestre del año un plan de choque para reducir la población de hipopótamos invasores en el Magdalena Medio mediante la eutanasia de al menos 80 ejemplares. La medida contará con un presupuesto de 7.200 millones de pesos, según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y se enmarca en una estrategia para frenar una especie que hoy se estima entre 170 y 200 individuos.
La decisión se adopta tras años de intentos fallidos de control que incluyeron traslados internacionales y esterilización quirúrgica. Las autoridades ambientales advierten que, sin intervención, la población podría alcanzar cerca de 1.000 hipopótamos hacia 2035, lo que incrementaría el impacto sobre ecosistemas, comunidades rurales y actividades productivas en el valle del Magdalena.

El plan de choque establece que los sacrificios se concentrarán en zonas como la Hacienda Nápoles, en Puerto Triunfo, y la Isla del Silencio, donde se ubica la mayor densidad de ejemplares. El Gobierno sostiene que la intervención busca reducir riesgos de expansión hacia otros puntos del río Magdalena, donde ya se han reportado desplazamientos hacia áreas pobladas.
El presupuesto de 7.200 millones de pesos se destinará a la implementación operativa del programa de manejo integral. Esto incluye capturas, logística en campo y procedimientos técnicos bajo protocolos veterinarios. Las autoridades explican que la eutanasia será aplicada solo cuando la translocación o la esterilización no sean viables, bajo criterios de control poblacional y seguridad.

La estrategia contempla únicamente métodos de eutanasia química mediante sedación y fármacos veterinarios administrados bajo estándares de bioseguridad para evitar impactos en suelos y fuentes hídricas del Magdalena Medio.
El origen del problema se remonta a la década de 1980, cuando hipopótamos fueron introducidos ilegalmente en la Hacienda Nápoles. Tras la muerte de Pablo Escobar, varios ejemplares quedaron en libertad y la especie se adaptó al ecosistema sin depredadores naturales. Desde entonces, su crecimiento ha sido sostenido y ha generado tensiones entre conservación ambiental, seguridad rural y bienestar animal.
