El dólar en Colombia inició la semana con una fuerte corrección y tocó mínimos de $3.600, impulsado por el endurecimiento de la política monetaria del Banco de la República, que fortaleció el atractivo del peso para inversionistas y presionó a la baja la tasa de cambio.
La divisa abrió en $3.660,10 y, pese a marcar un máximo de $3.669, la presión vendedora se intensificó durante la jornada hasta llevar el mínimo a $3.600. El cierre se ubicó en $3.613,58, con una caída superior a $76 frente al cierre previo de $3.690, revirtiendo completamente las ganancias registradas el viernes.
El movimiento se dio en contravía de la tendencia internacional. El índice dólar (DXY) subió 0,57 % hasta 97,55 puntos, apoyado por un mayor apetito por el billete verde tras la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. Aun así, el mercado local mostró una dinámica propia, con una marcada entrada de flujos hacia activos en pesos.
De acuerdo con Acciones & Valores, la sorpresa por el fuerte incremento de tasas decidido por el Banco de la República reforzó de forma significativa el diferencial de tasas reales, aumentando el atractivo de las estrategias de carry trade. Este mayor rendimiento relativo de los activos en moneda local elevó la demanda por pesos y aceleró la apreciación cambiaria.
El fortalecimiento del peso tiene implicaciones directas sobre el frente fiscal y financiero. La apreciación reduce, en términos de pesos, el valor de la deuda pública denominada en dólares, lo que genera un efecto contable positivo para los indicadores de deuda externa y servicio de la deuda. Sin embargo, también introduce riesgos para sectores exportadores, que enfrentan una menor competitividad cambiaria si la tendencia se consolida.
Hacia adelante, los analistas esperan un rango de negociación más acotado entre $3.650 y $3.710 en los próximos días, con posibles extensiones hacia la zona de $3.630 si se mantiene el apetito por riesgo y se confirman datos macroeconómicos favorables en Estados Unidos. Para el mercado, la señal clave será si el BanRep mantiene un sesgo restrictivo, lo que podría prolongar la fortaleza del peso en el corto plazo.
