Tras la destitución de Jorge Andrés Carrillo por el Consejo de Estado, ISA designó a Olga Patricia Castaño como nueva presidenta

ISA, filial de Ecopetrol, entró en una fase de transición en su alta dirección tras la decisión del Consejo de Estado que anuló el nombramiento de Jorge Andrés Carrillo como presidente de la compañía. En respuesta al fallo, la junta directiva designó a Olga Patricia Castaño Díaz como presidenta encargada, con el objetivo de garantizar continuidad operativa y estabilidad en una de las empresas de transmisión eléctrica más relevantes de América Latina.

La decisión judicial estableció la nulidad del proceso de selección de Carrillo al encontrar irregularidades sustanciales. El Consejo de Estado concluyó que se modificaron criterios de evaluación en una etapa avanzada del concurso, lo que afectó principios de transparencia, mérito e igualdad entre aspirantes. Con ello, el alto tribunal determinó que el nombramiento se produjo bajo una “expedición irregular”, lo que obligó a la compañía a ejecutar su salida inmediata.

Tras el fallo, ISA suspendió inicialmente a Carrillo y posteriormente dio por terminado su contrato, sin declarar justa causa laboral, lo que derivó en el pago de la indemnización correspondiente. En medio de esa transición, la presidencia encargada fue asumida de manera temporal por el vicepresidente de negocios de transmisión, Gabriel Jaime Melguizo, antes de que la junta optara por Castaño como nueva responsable interina.

Olga Patricia Castaño llega a la presidencia encargada con 26 años de trayectoria en ISA y desde 2014 como vicepresidenta de Estrategia. Es administradora de empresas de la Universidad de Antioquia y cuenta con formación internacional en liderazgo y gestión operacional en instituciones como las universidades de Lancaster y Cambridge. Dentro de la organización ha liderado procesos de transformación corporativa y la formulación de las últimas estrategias del grupo, lo que refuerza su perfil de continuidad interna en un momento de ajuste institucional.

En paralelo, la junta directiva ratificó a Juan Pablo Zárate como presidente del directorio y confirmó la estructura de sus principales comités, en una señal de mantenimiento del esquema de gobierno corporativo. El objetivo central de esta reorganización es preservar la estabilidad en la toma de decisiones mientras se define el proceso para elegir al presidente en propiedad.

ISA es un actor estratégico en infraestructura eléctrica y conectividad regional, con operaciones en varios países de América Latina. Su relevancia para el sistema energético colombiano y para los mercados financieros hace que cualquier cambio en su cúpula directiva tenga impacto directo en la percepción de estabilidad regulatoria y confianza inversionista.

La salida de Carrillo también reabre el debate sobre los criterios de selección en empresas con participación estatal, en un contexto donde el control judicial y el escrutinio público sobre los procesos de nombramiento se han intensificado. Por ahora, la compañía apuesta por una figura interna para reducir la incertidumbre y sostener la ejecución de su plan estratégico mientras se define el nuevo liderazgo permanente.

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