Dólar abre estable en Colombia y el peso consolida su mejor nivel en tres años

La divisa estadounidense inició la jornada de este martes 11 de noviembre en $3.749,99, manteniendo su tendencia a la baja frente al peso colombiano y consolidando una estabilidad que no se veía desde 2022.

Durante los primeros minutos de negociación, el tipo de cambio no mostró variaciones significativas frente al cierre anterior de $3.750,10, según cifras de Dow Jones Market Data. En la última semana, el dólar ha caído 0,88 %, mientras que en lo corrido del año acumula una disminución de 9,41 %, reflejando un escenario de fortalecimiento de la moneda local.

El comportamiento reciente del peso colombiano ha sorprendido a analistas y agentes del mercado, que destacan su resiliencia frente al fortalecimiento global del dólar. En los últimos diez días, la divisa estadounidense ha mostrado una marcada volatilidad, aunque la tendencia general sigue siendo descendente.

La volatilidad semanal del 8,04 % es menor que la registrada en el promedio anual (10,09 %), lo que indica un escenario de mayor estabilidad cambiaria. Para los inversionistas locales, esta dinámica ha permitido un respiro frente a las presiones inflacionarias y una mejora en el poder adquisitivo interno.

Contexto económico: crecimiento moderado, pero con riesgos

Las proyecciones económicas para Colombia en 2025 se mantienen moderadamente optimistas. De acuerdo con Corficolombia, el PIB crecería un 2,6 %, impulsado por la recuperación del consumo privado y una reactivación gradual de la inversión.

Sin embargo, persisten riesgos relevantes, la fragilidad fiscal, los conflictos sociales y la inseguridad podrían limitar la confianza empresarial. En el frente externo, el fortalecimiento del dólar y el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos —tras el retorno de Donald Trump a la presidencia— podrían prolongar las tasas de interés elevadas, presionando los costos de financiamiento.

Por otro lado, la inflación, que logró moderarse en 2024, podría enfrentar nuevas presiones hacia la segunda mitad de 2025. Factores como la depreciación del tipo de cambio, la indexación de precios en servicios y el encarecimiento de importaciones podrían llevar la inflación nuevamente hacia el 4 % anual.

A pesar de los retos, el sistema financiero colombiano mantiene un comportamiento sólido. Si bien se observa un incremento en los indicadores de morosidad y una reducción temporal en la rentabilidad, el sector se ha adaptado a un entorno de tasas más altas y se prevé una recuperación gradual en la medida que los costos del crédito comiencen a ceder.

En este contexto, el peso colombiano continúa destacándose entre las monedas emergentes de la región, beneficiado por una política monetaria prudente, un mercado cambiario líquido y la expectativa de una mejora en la inversión extranjera hacia 2026.

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