Estados Unidos se mantiene como el principal destino de las exportaciones colombianas, concentrando el 29 % de las ventas externas del país en 2024, según cifras de la Dian analizadas por Analdex. Ese año, las exportaciones a este mercado alcanzaron los 14.336 millones de dólares, un flujo vital que representa cerca del 3,5 % del PIB nacional. Sin embargo, el reciente arancel del 10 % anunciado por el presidente Donald Trump introduce incertidumbre sobre el futuro de esta relación comercial, clave para sectores estratégicos de la economía colombiana.
El petróleo lidera las exportaciones a EE.UU., con los aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos aportando el 32,02 % del total, equivalentes a más de 4.200 millones de dólares hasta noviembre de 2024. Le sigue el oro para uso no monetario, con un 10,01 %, y el café sin tostar ni descafeinar, con un 9,20 %, este último sumando 1.113 millones de dólares. Las flores frescas cortadas, un ícono del comercio exterior colombiano, representan el 7,73 %, mientras que productos manufactures como puertas, ventanas y sus marcos de aluminio cierran el top cinco con un 3,95 %.
Otros productos relevantes incluyen petroleo (2,78 %), rosas frescas (2,31 %), fuel (2,13 %), carburorreactores tipo queroseno (1,77 %) y bananos tipo Cavendish Valery (1,20 %). Estas categorías, que abarcan tanto bienes minero-energéticos como no minero-energéticos, reflejan la diversidad de la oferta colombiana. Empresas como Ecopetrol (24,81 %), Trafigura Petroleum Colombia (4,77 %), Energía Solar S.A.S. (3,96 %), Refinería de Cartagena (3,86 %) y Sunshine Bouquet Colombia (3,54 %) lideran este intercambio, consolidando su peso en el mercado estadounidense.

El arancel del 10 % impuesto por Trump, efectivo desde abril de 2025, genera preocupación en Colombia. Analdex estima que, si la demanda se reduce proporcionalmente, el impacto directo en el crecimiento económico sería de 0,3 puntos porcentuales del PIB. Sin embargo, este efecto podría moderarse por una depreciación del peso, que abarataría los bienes colombianos, y por la inelasticidad de la demanda de productos como el petróleo, que constituye el 50 % de las exportaciones a EE.UU.
Aun así, no todo es negativo. Los consumidores estadounidenses podrían absorber parte del costo adicional, especialmente en bienes diferenciados como café y flores, mientras que los mayores aranceles de EE.UU. a países como China (34 %) podrían abrir oportunidades para Colombia en otros mercados. En el ámbito local, Antioquia, Bogotá y Cundinamarca encabezan las exportaciones a EE.UU., y cualquier disrupción afectaría directamente el empleo y la producción en estas regiones.
La Cámara Colombo-Americana (AmCham) subraya que el 60 % de las exportaciones a EE.UU. son no minero-energéticas, lo que diversifica el riesgo, pero también resalta la dependencia del país: en enero de 2025, el 31 % de las ventas externas (1.159,4 millones de dólares) tuvo como destino este mercado. Andrés Valencia, exministro de Agricultura, calificó la medida de Trump como “ilegal” bajo el TLC vigente desde 2012, sugiriendo que Colombia podría buscar amparo en instancias internacionales.
