Spirit Airlines suspendió todas sus operaciones desde hoy. La aerolínea estadounidense de bajo costo canceló la totalidad de sus vuelos a nivel global y suspendió de inmediato su atención al cliente tras iniciar un proceso de cierre ordenado, según confirmó su matriz Spirit Aviation Holdings. La compañía pidió a los pasajeros no acudir a los aeropuertos mientras su página web informa que ya no hay servicio disponible.
El cierre llega después del fracaso de su plan para salir de la bancarrota y de un intento fallido de rescate financiero impulsado por la Casa Blanca. La empresa, que operó durante 34 años, no logró asegurar nueva liquidez en medio de un deterioro acelerado de su situación financiera.
Spirit acumulaba varios años sin utilidades. No registraba ganancias desde 2019 y arrastraba pérdidas por miles de millones de dólares hasta 2025. Ese año se acogió dos veces al Capítulo 11 de la ley de quiebras para reorganizar su deuda. En marzo de este año había logrado un acuerdo con acreedores, pero el plan dependía de condiciones que cambiaron en cuestión de semanas.
El detonante fue el aumento del combustible. El precio del jet fuel pasó de 2,24 dólares por galón, base de su plan financiero, a cerca de 4,51 dólares a finales de abril. Ese salto implicaba un incremento cercano a 360 millones de dólares anuales en costos, una cifra que superaba su liquidez disponible. La empresa reconoció que necesitaba capital adicional que no pudo conseguir.
«Es con gran decepción que Spirit Airlines ha comenzado a cerrar sus operaciones globales, con efecto inmediato. Todos los vuelos han sido cancelados y el servicio al cliente ya no está disponible. Si bien no podemos ayudar a reprogramar su vuelo en otra aerolínea, procesaremos automáticamente los reembolsos de cualquier vuelo comprado a través de Spirit con una tarjeta de crédito o débito a la forma de pago original. Estamos orgullosos del impacto de nuestro modelo de ultra bajo costo en la industria durante los últimos 33 años y esperábamos servir a nuestros huéspedes durante muchos años más»

El cierre tiene impacto inmediato en empleo y conectividad. Entre 15.000 y 17.000 trabajadores quedan afectados. La aerolínea operaba cerca de 500 vuelos diarios y ofrecía alrededor de 70.000 sillas semanales hacia América Latina y el Caribe, con fuerte presencia desde Florida.
Avianca hace de salvavidas
En paralelo, Avianca anunció un plan para mitigar el impacto en pasajeros. La aerolínea colombiana ofrecerá reubicación sin cobro de tarifa aérea para quienes ya iniciaron su viaje y tenían tiquete de regreso con Spirit entre el 2 y el 16 de mayo. Los viajeros deberán pagar únicamente impuestos y tasas, y serán atendidos según disponibilidad.
La medida busca contener la disrupción en rutas regionales donde Spirit tenía una fuerte presencia. Otras aerolíneas como American Airlines y United Airlines también han reaccionado con tarifas especiales para pasajeros afectados.
Spirit informó que los reembolsos para compras con tarjeta se procesarán automáticamente al medio de pago original. Sin embargo, persisten dudas sobre los tiempos y la cobertura total del proceso, especialmente para quienes compraron a través de intermediarios.
El cierre reabre el debate sobre la fragilidad del modelo de bajo costo. El aumento del combustible, que puede representar hasta 30% de los costos operativos según analistas del sector, golpea con mayor fuerza a aerolíneas con márgenes estrechos. En este caso, la presión de costos terminó por superar cualquier posibilidad de reestructuración.

