El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que retomará su asistencia a la Junta Directiva del Banco de la República, pero dejó claro que su regreso dependerá de cambios en la forma en que se están tomando las decisiones. Según dijo en la Comisión Tercera del Senado, el Gobierno solo volverá plenamente si el gerente y los codirectores muestran disposición a revisar sus posturas y abrir el debate.
Ávila afirmó que su participación no será automática. Explicó que antes de regresar quiere señales concretas de que dentro de la Junta existe apertura para “reflexionar” sobre las decisiones recientes y escuchar con mayor amplitud las posiciones del Gobierno. El ministro insistió en que no se trata solo de asistir, sino de garantizar un debate real sobre la política monetaria.
El jefe de la cartera económica planteó que espera una actitud distinta por parte del gerente Leonardo Villar y de los demás miembros del organismo. En particular, pidió conocer si están dispuestos a reconsiderar el enfoque con el que han evaluado la inflación y las medidas adoptadas en los últimos meses.

La condición se da en medio del desacuerdo por el aumento de 200 puntos básicos en la tasa de interés entre enero y marzo, que la llevó a 11,25%. Para el ministro, este ajuste no solo fue excesivo frente a otros países, sino que refleja una lectura equivocada de las causas de la inflación.
Ávila reiteró que el Gobierno considera que la inflación está impulsada principalmente por factores externos, como el encarecimiento del petróleo en medio de tensiones geopolíticas, y no por el aumento del salario mínimo del 23%. Por eso, busca que esa visión tenga mayor peso en las discusiones de la Junta.
El regreso condicionado del ministro también tiene un trasfondo político e institucional. Su ausencia en reuniones anteriores se convirtió en una forma de presión sobre el banco central, en un momento en que la relación entre ambas partes se ha deteriorado por las decisiones de tasas y las críticas públicas del presidente Gustavo Petro.
Mientras tanto, el Banco de la República ha defendido su postura con cifras. La entidad argumenta que la inflación se mantiene entre 5,3% y 5,4% y que la inflación básica ha subido hasta niveles cercanos a 5,5%, además de un aumento en las expectativas de inflación a 6,3% para este año.
Por ahora, no hay claridad sobre si las condiciones del ministro serán aceptadas ni sobre cuándo se concretará su regreso. Lo que sí queda definido es que el Gobierno buscará reabrir el debate dentro de la Junta, pero bajo nuevas reglas de discusión.
