El Brent volvió a consolidar su escalada este jueves al cotizar en torno a 103,02 dólares por barril en los contratos de referencia para junio en la bolsa ICE de Londres. El avance intradía cercano al 1,1% refuerza la tendencia alcista iniciada en la sesión anterior, cuando el crudo superó nuevamente la barrera de los 100 dólares tras varias semanas de volatilidad.
El movimiento del mercado responde principalmente a un entorno geopolítico marcado por la falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y por el aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más sensibles para el comercio global de petróleo. Por esta vía circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo, lo que amplifica cualquier riesgo de interrupción.
En la sesión de referencia de este jueves, el Brent llegó a registrar un incremento de 1,11 dólares respecto al cierre anterior, según datos del mercado europeo de energía. Este comportamiento se suma al repunte superior a 3 dólares observado el miércoles, lo que confirma un cambio de tendencia de corto plazo después de días de correcciones.
El West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, también mostró avances y se negoció en torno a los 94 dólares por barril, acompañando el movimiento alcista del mercado internacional de materias primas energéticas.
En paralelo, los fundamentos del mercado han reforzado el impulso. En Estados Unidos se registraron caídas en inventarios de gasolina y destilados superiores a lo previsto, lo que sugiere una demanda más dinámica en el consumo interno. A esto se suma una lectura mixta de las reservas de crudo, que han mostrado descensos en algunas semanas recientes y acumulación en otras, generando señales contradictorias para los operadores.
El factor político sigue siendo el elemento dominante en la formación de precios. Las tensiones entre Washington y Teherán, junto con reportes de incidentes en el estrecho de Ormuz, han incrementado la percepción de riesgo sobre posibles interrupciones en el suministro. Aunque no se ha producido un cierre del tránsito marítimo, el mercado incorpora una prima de riesgo más elevada en cada sesión.
En este contexto, el petróleo Brent vuelve a ubicarse en niveles que no veía de forma sostenida desde semanas anteriores, reflejando la sensibilidad del mercado a los choques geopolíticos y a la evolución de los inventarios en Estados Unidos. La atención de los inversionistas se mantiene centrada en cualquier señal que pueda modificar el flujo de crudo desde Oriente Medio o alterar el equilibrio entre oferta y demanda global.
