El nivel de precios en Colombia volvería a mostrar presión al alza este mes con una inflación anual proyectada de 5,72%, el registro más alto desde septiembre de 2024, cuando se ubicó por encima de 5,8%, en un contexto en el que el país vuelve a enfrentar señales de aceleración en el costo de vida tras varios meses de moderación parcial. Este comportamiento reflejaría un quiebre en la tendencia de desaceleración inflacionaria observada durante 2025 y el inicio de 2026.
La estimación corresponde al equipo de investigaciones económicas de Corficolombiana, que anticipa que el aumento del costo de vida estará impulsado por una variación mensual del índice de precios al consumidor de 0,82%. En marzo, la inflación anual ya había subido a 5,56% según el DANE, desde 5,29% en febrero, lo que confirmó una interrupción en la tendencia de desaceleración observada durante el año anterior.
La presión inflacionaria se explicaría principalmente por el comportamiento de los servicios, los alimentos y los precios regulados. En el caso de los servicios, el informe proyecta un aumento mensual de 0,72%, impulsado por rubros como comidas fuera del hogar, arriendos y servicios asociados al salario mínimo. Los alimentos mostrarían una variación de 1,60% en abril, afectados por lluvias que encarecen los productos perecederos y por ajustes en carne y huevos.
En los precios regulados también se anticipan incrementos asociados a gasolina, gas, agua y alcantarillado, lo que suma presión adicional al índice. Aunque se prevé una leve corrección en tarifas de electricidad, esta no alcanzaría a compensar del todo el aumento en otros componentes energéticos y de transporte.
El repunte ocurre en un contexto de mayor sensibilidad del mercado frente a los efectos del aumento del salario mínimo decretado para 2026, que según varios análisis ha intensificado la indexación de precios en servicios y costos laborales. A esto se suman factores climáticos que han afectado la oferta de alimentos y ajustes pendientes en tarifas administradas.
Con esta combinación de factores, la inflación anual se mantendría por encima de la meta del Banco de la República, fijada en 3%, lo que reduce el margen para una política monetaria más expansiva. Analistas advierten que este comportamiento podría prolongar tasas de interés elevadas por más tiempo, con efectos sobre el crédito, el consumo y la inversión en la economía colombiana.
