El precio del petróleo Brent repuntó más de 5% y superó los 95 dólares por barril, impulsado por un recrudecimiento de la tensión entre Estados Unidos e Irán que vuelve a poner en riesgo el alto el fuego y mantiene restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro global de crudo.
Durante la jornada, los futuros del Brent para entrega en junio se negociaron alrededor de 95,4 dólares, con un aumento diario superior a los 5 dólares. El crudo West Texas Intermediate también subió con fuerza y se ubicó cerca de 88,8 dólares, con avances próximos al 6%. El movimiento revierte parcialmente la caída cercana al 9% registrada el viernes, cuando el mercado reaccionó con optimismo ante señales de reapertura del estrecho.
El detonante del alza fue un nuevo deterioro en el frente geopolítico. Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz pocas horas después de anunciar su reapertura, en respuesta al bloqueo naval impuesto por Estados Unidos sobre sus puertos. Al mismo tiempo, fuerzas estadounidenses interceptaron un buque iraní que intentaba evadir las restricciones, lo que elevó el riesgo de una ruptura del alto el fuego.
La reacción del mercado refleja el temor a una interrupción prolongada del suministro. Se estima que entre 10 y 11 millones de barriles diarios permanecen bloqueados por las restricciones y los riesgos de seguridad, lo que limita el flujo físico de petróleo pese a los anuncios políticos de apertura.
El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas, con flujos cercanos a 20 millones de barriles diarios. Cualquier alteración en este punto actúa como un shock de oferta que impacta de forma inmediata los precios internacionales.
El repunte también evidencia la volatilidad reciente del mercado. Tras varias semanas de escalada militar, el anuncio de una tregua había reducido temporalmente la prima de riesgo en los precios. Sin embargo, los nuevos incidentes y la falta de garantías sobre la seguridad en la zona han devuelto la incertidumbre a los operadores.

Aunque el Brent se mantiene por debajo de los máximos superiores a 110 dólares alcanzados en fases previas del conflicto, el regreso a niveles cercanos a 95 dólares reintroduce presión sobre la inflación global y complica el margen de acción de los bancos centrales.
El mercado ahora sigue de cerca la evolución del conflicto y las negociaciones. La duración del cierre efectivo de Ormuz, la capacidad de desviar exportaciones y la solidez del alto el fuego serán determinantes para definir si el petróleo mantiene la tendencia alcista o vuelve a corregir en las próximas semanas.
