ISA celebra en Bogotá una reunión clave de su junta directiva en la que se define el rumbo inmediato de la compañía, incluida la elección de su nuevo presidente ejecutivo. Según se conoce a través de información revelada por Portafolio, Ricardo Roa Barragán, presidente de Ecopetrol en licencia y representante del Gobierno en la multilatina, estaría buscando respaldo para asumir la presidencia de la junta en reemplazo de Juan Pablo Zárate.
La sesión se desarrolla en un ambiente de alta sensibilidad por los cuestionamientos sobre gobierno corporativo que rodean a la empresa. Accionistas minoritarios han expresado preocupación por la presencia de directivos con procesos abiertos, mientras el mercado sigue de cerca el grado de independencia de las decisiones frente a la influencia del principal accionista, Ecopetrol, que controla el 51,4% de ISA.

Esa estructura accionaria le ha permitido al Estado tener un papel determinante en la conformación de la junta y en la definición de la estrategia de la compañía. La actual discusión se da además en un momento en el que ISA debe cerrar la designación de su presidente ejecutivo, luego de que el Consejo de Estado anulara el nombramiento anterior por fallas en el procedimiento.
En el plano financiero, el mercado observa con atención el riesgo de una eventual revisión a la baja de la calificación crediticia de ISA, en línea con la reciente degradación de Ecopetrol. Analistas han advertido que ese efecto contagio podría encarecer el acceso a financiamiento para proyectos de expansión en transmisión eléctrica e infraestructura regional.
Roa enfrenta procesos en la Fiscalía por presunto tráfico de influencias en la compra de un apartamento en Bogotá y por supuestas irregularidades en los topes de la campaña presidencial de 2022. En el caso del inmueble, la investigación plantea un posible beneficio patrimonial cercano a los 927 millones de pesos, mientras el Consejo Nacional Electoral ha estimado sobrecostos relevantes en la campaña.

Por ahora, ni la presidencia de la junta de ISA ni el nuevo CEO de la compañía están definidos. Las fuentes citadas por medios económicos señalan que el Gobierno busca cerrar las designaciones con base en listas previamente evaluadas por firmas cazatalentos, aunque dentro de la junta no existe aún un consenso final.
El desenlace de estas decisiones será determinante para el equilibrio entre control estatal, confianza del mercado y estabilidad corporativa en una de las principales multilatinas de infraestructura de la región.
