Colombia se perfila como una de las economías con mejor desempeño relativo en América Latina en 2026, con un crecimiento del PIB cercano al 3% según proyecciones de Oxford Economics, por encima del promedio regional estimado en torno al 2%. El escenario ubica al país como una excepción dentro de un grupo de grandes economías que perderían impulso en el próximo año.
El análisis de la firma británica, citado por Bloomberg Línea, proyecta que las principales economías de la región, entre ellas Brasil, México, Chile, Colombia y Perú, pasarían de crecer en conjunto 2,2% en 2025 a 1,9% este año. La explicación está en una demanda interna más débil y en presiones inflacionarias persistentes, especialmente en alimentos, en un contexto global menos dinámico.

En ese panorama, Colombia aparece como uno de los pocos países con aceleración. Se estima un crecimiento de 3,0% en 2026 frente al 2,7% previsto para 2025. Algunas estimaciones complementarias, elevan el rango hasta 3,5% bajo escenarios más optimistas, impulsados por el aumento del salario mínimo, que podría fortalecer el consumo de los hogares y sostener la actividad interna.
El mayor dinamismo proyectado llega acompañado de riesgos macroeconómicos relevantes. La firma calcula un déficit fiscal cercano a 7,1% del PIB en 2026, por encima de la meta oficial del Gobierno, en medio de dificultades para aprobar reformas tributarias y posibles decisiones judiciales que afecten ingresos del Estado. A esto se suma un entorno de tasas de interés que podría mantenerse en niveles altos, alrededor de 10,5%, lo que encarece el crédito y limita la inversión.

En el frente externo, el escenario tampoco ofrece un soporte sólido. Oxford prevé que la economía de Estados Unidos crecería apenas 1,9%, por debajo de otras estimaciones internacionales, lo que reduce la demanda por exportaciones latinoamericanas. Además, tensiones geopolíticas y precios elevados de energía y alimentos seguirían presionando la inflación regional, estimada en torno a 4,6% para el mismo periodo.
El balance general muestra una región con crecimiento moderado y condiciones financieras restrictivas, donde Colombia destaca por encima del promedio, pero sin estar exenta de vulnerabilidades fiscales, inflacionarias y externas. El desempeño final dependerá de la evolución del consumo interno, la estabilidad de la política fiscal y el comportamiento de la economía global en un entorno todavía incierto.
