El precio del petróleo profundizó su corrección y llevó al Brent a perder el umbral de los 100 dólares por barril, con cotizaciones en torno a 96 y 97 dólares, en un movimiento que refleja un cambio abrupto en las expectativas del mercado energético global. La caída ocurre tras semanas de alta volatilidad y una reducción inmediata de la prima de riesgo geopolítico asociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El ajuste es significativo frente a los niveles recientes. El Brent había alcanzado cerca de 115 dólares apenas dos sesiones atrás, lo que implica una corrección acumulada de entre 11% y casi 20%, según contratos de referencia. En paralelo, el West Texas Intermediate se ha desplazado hacia la franja de los 90 dólares, confirmando una caída generalizada en los principales marcadores del crudo.
El movimiento está directamente ligado a las expectativas de un acercamiento diplomático entre Washington y Teherán. El mercado descuenta la posibilidad de un memorando de entendimiento que incluiría un cese de hostilidades, la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz y un alivio gradual de sanciones a Irán. Aunque no existe un acuerdo firmado, la sola perspectiva de mayor estabilidad en una ruta clave para el comercio global de petróleo ha sido suficiente para presionar los precios a la baja.
En sesiones recientes, el Brent llegó a cotizar cerca de 97,1 dólares con caídas intradía cercanas al 4%, mientras otras referencias lo ubicaron en 96,77 dólares, con descensos superiores al 11% desde los máximos recientes. El WTI retrocedió más de 10% hasta el entorno de los 91 dólares, en un mercado altamente sensible a cualquier señal sobre oferta y logística global.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, ha sido uno de los principales focos de tensión en los últimos meses. Su posible reapertura plena cambia de forma inmediata las expectativas de suministro y reduce la percepción de escasez que había impulsado el rally del crudo.
Analistas señalan que parte del movimiento también responde a una corrección técnica tras una subida prolongada impulsada por restricciones de oferta, tensiones militares y caída de inventarios globales. En ese periodo, el Brent llegó a acumular alzas cercanas al 50%.
La tendencia futura dependerá de si las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se traducen en acuerdos concretos o si el escenario geopolítico vuelve a tensarse y revierte rápidamente el ajuste actual.
