Colombia perdió dinamismo en el turismo internacional durante 2025. La llegada de visitantes no residentes se desplomó 15,4%, según la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, lo que equivale a 1,1 millones de viajeros menos frente a 2024. Con ese resultado, el país habría cerrado el año con cerca de 5,9 millones de visitantes, rompiendo la tendencia de recuperación que traía el sector tras la pandemia.
El dato fue presentado por el presidente de Cotelco, José Duarte, durante la convención del gremio en Quindío. La cifra contrasta con el comportamiento del turismo global, que creció alrededor de 4% en 2025, y con regiones como Suramérica, donde el aumento fue cercano a 7%, lo que refuerza la preocupación por una pérdida de competitividad del país frente a otros destinos.

Las cifras oficiales del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, compiladas por Anato, muestran una caída menor pero en la misma dirección. Según esos datos, Colombia pasó de 7,07 millones de visitantes no residentes en 2024 a 6,49 millones en 2025, lo que representa una reducción de 8,1%. En ambos casos, el resultado coincide en un punto clave, el país perdió más de un millón de viajeros internacionales en un solo año.
El comportamiento por segmentos explica buena parte del retroceso. Mientras los extranjeros no residentes crecieron 3,8% y alcanzaron 4,67 millones de llegadas, los colombianos residentes en el exterior cayeron 33,7%, hasta 1,49 millones, según cifras oficiales. Los pasajeros de cruceros también aumentaron 4,3% y llegaron a 320.591 visitantes.
El gremio hotelero atribuye la caída a una combinación de factores como altos costos operativos, tarifas elevadas de energía, carga tributaria, problemas de conectividad aérea y deterioro en la percepción de seguridad. Estas condiciones, según Cotelco, afectan la capacidad del país para competir en el mercado internacional de turismo.

El contexto económico amplifica el impacto. En los últimos años, el turismo se había consolidado como una de las principales fuentes de divisas para Colombia, incluso por encima de sectores tradicionales como café y carbón. Una caída de entre 8% y 15% en el flujo de visitantes reduce ingresos en hoteles, aerolíneas, restaurantes y transporte, además de presionar el empleo en regiones dependientes de esta actividad.
El retroceso marca un quiebre frente a la rápida recuperación posterior a la pandemia. Entre 2021 y 2024, Colombia pasó de 2,1 millones a más de 7 millones de visitantes no residentes, impulsada por la reapertura global y el aumento del turismo extranjero.
Aún no hay consenso total sobre las causas del descenso. Parte de la caída se asocia a factores coyunturales como el costo de los tiquetes y la tasa de cambio, pero el sector insiste en problemas estructurales que afectan la competitividad. Tampoco hay claridad sobre el impacto completo en empleo o cierre de empresas turísticas, ni sobre las medidas concretas que adoptará el Gobierno para recuperar el flujo de visitantes en 2026.
