El petróleo registró una fuerte caída en los mercados internacionales después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un principio de acuerdo con Irán que incluye un alto el fuego temporal y la posible reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de crudo. El anuncio redujo de inmediato la percepción de riesgo geopolítico que venía sosteniendo los precios en niveles elevados.
Los futuros del Brent y del West Texas Intermediate reaccionaron con descensos significativos en distintas sesiones tras el anuncio. El Brent llegó a caer entre 6% y más de 9% en algunos momentos, perforando nuevamente el nivel de los 100 dólares por barril, mientras que el WTI acumuló retrocesos superiores al 10%, acercándose a la zona de los 90 dólares. En los escenarios de mayor volatilidad, el mercado llegó a descontar caídas cercanas al 15%, reflejando la sensibilidad del crudo a cualquier señal de desescalada en Oriente Medio.
La presión bajista no se limitó al petróleo. El gas natural en Europa también retrocedió con fuerza, mientras que los mercados bursátiles globales avanzaron impulsados por la expectativa de un entorno energético más estable y con menor impacto inflacionario. En Estados Unidos y Europa, los principales índices registraron ganancias generalizadas, especialmente en sectores sensibles al costo de la energía como aerolíneas, transporte y consumo.
En paralelo, el oro mostró movimientos mixtos como activo de refugio, mientras el dólar perdió terreno frente a otras monedas en un contexto de menor aversión al riesgo. Los inversionistas interpretaron los anuncios de la Casa Blanca como una posible reducción del riesgo sistémico asociado al conflicto entre Washington y Teherán, aunque sin una confirmación definitiva del acuerdo por parte de Irán.
El foco del mercado sigue puesto en la evolución de las negociaciones y en el papel del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte clave del suministro mundial de petróleo. Aunque el anuncio de alto el fuego generó un alivio inmediato en los precios, persiste la incertidumbre sobre la duración del acuerdo y sobre si las conversaciones derivarán en una solución estable o en un nuevo episodio de tensión.
