El patrimonio negativo de nueve EPS intervenidas en Colombia alcanzó $10 billones en marzo de 2025, según el observatorio Así Vamos en Salud. La ausencia de datos de Nueva EPS podría agravar aún más el déficit, evidenciando una crisis estructural en el sector salud.
El análisis de Así Vamos en Salud consolidó datos de los primeros trimestres de 2022 a 2025 para las EPS intervenidas: Savia Salud, Asmet Salud, Capresoca, Coosalud, Emssanar, Sanitas, EPS S.O.S, Famisanar y Nueva EPS. En 2022, el patrimonio negativo fue de $1,3 billones, creciendo a $3,3 billones en 2023 (+140%), $5,7 billones en 2024 y $10 billones en 2025 (+74,5%).
La falta de información financiera de Nueva EPS, la mayor aseguradora del país, para 2024 y 2025 impide una evaluación completa. Según el observatorio, esto sugiere que el deterioro patrimonial podría ser aún más severo, comprometiendo la sostenibilidad del sistema.

Keralty, accionista de Sanitas, calificó la intervención de la Superintendencia de Salud como “arbitraria” e “ilegal”. “Los resultados muestran que la intervención no resolvió la crisis, sino que la agravó, con un deterioro significativo en patrimonio y reservas técnicas”, afirmó la empresa en abril.
El informe destaca una alta morosidad en las EPS intervenidas, que limita el flujo de recursos a clínicas y hospitales, afectando nóminas y la calidad del servicio. En 2024, el sector salud enfrentó un déficit de $2,7 billones en reservas técnicas, según la Superintendencia de Salud.
La crisis, agravada por pérdidas operacionales y deudas acumuladas, exige reformas urgentes en regulación y políticas públicas. Así Vamos en Salud advierte que la viabilidad del sistema está en riesgo sin medidas inmediatas.
