El ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó que el Gobierno presentará en los próximos días una nueva reforma tributaria con la que espera recaudar cerca de $16 billones para cubrir el faltante del presupuesto de 2026. El proyecto llegará al Congreso con mensaje de urgencia, luego de que la Corte Constitucional tumbarla emergencia económica decretada en diciembre de 2025, que pretendía obtener recursos por otra vía.
Ávila explicó que el monto propuesto retoma casi en su totalidad la ley de financiamiento que ya había sido rechazada por el Congreso. Según el ministro, el Gobierno considera que ese nivel de ingresos sigue siendo necesario para sostener las cuentas fiscales y evitar un mayor deterioro de la deuda pública.

En entrevistas con Blu Radio, el ministro señaló que el Gobierno “cree que en el orden de $16 billones” debe presentarse la nueva propuesta tributaria, en línea con el ajuste que se buscaba para el presupuesto del presente año. También reiteró que la iniciativa será enviada con mensaje de urgencia para acelerar su trámite en el Congreso.
El Ministerio de Hacienda argumenta que la presión sobre las finanzas públicas se explica, entre otros factores, por el costo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, que según cifras oficiales ha implicado $79 billones para el presupuesto. A esto se suma un nivel de deuda neta de 58,5% del PIB al cierre de 2025, uno de los más altos desde finales de los años noventa.
El ministro también planteó que los eventuales recortes de gasto no afectarán programas sociales. Señaló que el ajuste se concentraría en inversión, especialmente en infraestructura, y en rubros que, según el Gobierno, benefician a los sectores de mayores ingresos.
Desde la Presidencia, Gustavo Petro ha insistido en que la estrategia fiscal debe enfocarse en aumentar la carga tributaria sobre los más ricos. El mandatario ha criticado al Congreso por no aprobar reformas anteriores y ha asegurado que insistirá en el proyecto incluso si enfrenta un nuevo rechazo.

El contexto económico añade presión a la discusión. Colombia enfrenta un crecimiento proyectado entre 2,2 y 2,6% para este año, según organismos como el Banco Mundial, mientras la inflación se ubicó en 5,56% anual en marzo, por encima de la meta del Banco de la República. En ese escenario, la autoridad monetaria mantiene tasas de interés altas, en 11,25% , lo que encarece el costo de la deuda.
En contexto: La inflación en Colombia subió en marzo y se situó en el 5,56% anual
El Gobierno sostiene que la reforma es necesaria para estabilizar las finanzas y enviar señales a los mercados, en medio de recortes recientes en la calificación crediticia del país por parte de agencias como S&P. Sin embargo, aún no se conocen los detalles del proyecto ni los impuestos específicos que se modificarán.
El trámite en el Congreso será determinante. Una propuesta similar ya fue archivada y la correlación política sigue siendo incierta. El resultado definirá no solo el recaudo esperado, sino también la capacidad del Gobierno para sostener el gasto y cumplir la regla fiscal en los próximos años.
