El Banco Mundial recorta la proyección del PIB de Colombia al 2,2% para 2026

El Banco Mundial redujo su proyección de crecimiento para Colombia en el presente año a 2,2%, desde el 2,6% estimado previamente, y advirtió que el país avanzará a un ritmo inferior al de varias economías de la región. La cifra, incluida en la más reciente actualización económica para América Latina y el Caribe, deja a Colombia apenas por encima del promedio regional de 2,1% y por detrás de países como Argentina, Chile, Perú y Ecuador.

La revisión también incluye un ajuste para 2027, año en el que el crecimiento pasaría de 2,8% a 2,4%. En conjunto, el organismo confirma un escenario de expansión moderada para el país en medio de un contexto internacional complejo y limitaciones internas que siguen afectando la actividad productiva.

El Banco Mundial atribuye el recorte a factores estructurales y coyunturales. Entre ellos menciona la persistencia de una crisis fiscal, la baja productividad, la limitada competencia empresarial y el débil desempeño de la inversión. A esto se suma un entorno financiero restrictivo, con tasas de interés reales elevadas que encarecen el crédito y frenan nuevos proyectos.

El informe señala que el consumo privado seguirá siendo el principal motor de la economía colombiana en este año, mientras la inversión, medida como formación bruta de capital fijo, continuará contenida. Este comportamiento responde al alto costo del financiamiento, la carga tributaria y los costos laborales, que reducen los incentivos para expandir capacidad productiva.

La inflación también condiciona el panorama. Aunque ha mostrado una tendencia a la baja, se mantendría por encima de la meta del 3% del Banco de la Repúblicay rondaría niveles cercanos a 5,3% en 2026 según estimaciones citadas por el organismo. Este escenario obliga a mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo, lo que limita la recuperación del crédito y la inversión.

El contexto externo añade presión. El Banco Mundial advierte que la escalada del conflicto en Oriente Medio ha incrementado la volatilidad en los precios de la energía y los costos de transporte, elevando el riesgo de nuevos choques inflacionarios. Aunque el impacto directo en Colombia ha sido contenido, el organismo alerta sobre posibles efectos en los precios de bienes básicos si la situación se prolonga.

Las proyecciones del Banco Mundial contrastan con otros análisis. Fedesarrollo, por ejemplo, estima un crecimiento de 2,6% para 2026 en su escenario central, con un rango entre 2,3% y 2,7%, mientras proyecta una expansión de la inversión de apenas 1,2%. Por su parte, Visión Davivienda plantea un crecimiento de hasta 2,8% bajo un escenario de mejora en inflación y tasas de interés, y la OCDE ubica la expansión en torno a 2,6%.

Pese a estas diferencias, hay un diagnóstico común. Colombia enfrenta un crecimiento por debajo de su potencial, que se estima superior al 3%, lo que limita la generación de empleo de calidad y la reducción de pobreza. El Banco Mundial insiste en que el país necesita impulsar reformas que fortalezcan la productividad, mejoren el acceso al financiamiento y aumenten la competencia para acelerar su ritmo de expansión en los próximos años.

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