La Junta Directiva de Ecopetrol autorizó que su presidente, Ricardo Roa Barragán, se aparte temporalmente del cargo desde hoy hasta el 27 de junio del presente año, mientras enfrenta dos procesos penales y varias investigaciones administrativas. La decisión combina el uso de vacaciones acumuladas con una licencia no remunerada de 30 días, aprobada en sesión ayer en Bogotá.
En la práctica, Roa quedará fuera de la gestión diaria durante cerca de 82 días. La medida busca reducir los riesgos reputacionales y de gobierno corporativo para la principal empresa del país, sin que por ahora se haya tomado la decisión de removerlo definitivamente.
Durante su ausencia, la presidencia será asumida de forma encargada por Juan Carlos Hurtado Parra, actual vicepresidente ejecutivo de Hidrocarburos, con 28 años de experiencia en el sector energético. La compañía señaló que el encargo garantiza la continuidad operativa en un momento de presión financiera y de escrutinio sobre su dirección.

La decisión llega tras semanas de división dentro de la Junta. Según versiones de prensa, al menos cuatro de los nueve miembros advirtieron sobre los riesgos financieros y de confianza de mantener a Roa en el cargo mientras avanzan sus procesos judiciales. Esa presión interna derivó en una salida intermedia entre la destitución y la ratificación.
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Roa enfrenta una imputación de la Fiscalía por presunto tráfico de influencias en la compra de un apartamento en Bogotá, cuyo valor comercial era de 2.727 millones de pesos y habría sido adquirido por 1.800 millones, una diferencia cercana al 34%. Además, está vinculado a otro proceso por presunta violación de topes de financiación en la campaña presidencial de 2022.
A esto se suma la sanción del Consejo Nacional Electoral de noviembre de 2025, que determinó que la campaña superó los límites de gasto en más de 5.300 millones de pesos y señaló a Roa como uno de los responsables, concluyendo que actuó con dolo.
El trasfondo político se intensificó tras la reacción del presidente Gustavo Petro. En mensajes publicados en X, el mandatario criticó la decisión de apartar temporalmente a Roa y aseguró que algunos miembros de junta “se asustan” ante presiones políticas. También afirmó que sectores opositores buscan sacar al directivo de la empresa y cuestionó que se ceda ante ese escenario.

La salida provisional ocurre en un momento complejo para Ecopetrol. La compañía reportó utilidades por 9 billones de pesos en 2025, una caída de 39,5% frente al año anterior, según datos de la propia empresa, en medio de menores precios del crudo, mayores impuestos y costos financieros más altos.
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Para los inversionistas, el foco ahora estará en la capacidad de la Junta y del presidente encargado para sostener la estabilidad operativa y reputacional. Ecopetrol cotiza en la Bolsa de Nueva York, lo que la obliga a reportar cambios relevantes en su administración y mantener estándares estrictos de gobierno corporativo.
No está claro si Roa regresará al cargo a finales de junio o si la Junta, o incluso un eventual nuevo gobierno, optará por un relevo definitivo. Tampoco hay fechas definidas para las siguientes etapas de los procesos judiciales que enfrenta. Mientras tanto, el mercado evaluará si esta salida temporal logra contener el impacto sobre la confianza en la principal empresa estatal.

