La deuda bruta del Gobierno Nacional marca récord histórico y alcanza los $1.238 billones en febrero

La deuda bruta del Gobierno Nacional llegó en febrero a 1.238 billones de pesos, el nivel más alto registrado para ese mes, impulsada principalmente por una mayor emisión de títulos en pesos y por el incremento del financiamiento para cubrir necesidades fiscales. El saldo aumentó 19,6% frente a los 1.035 billones de febrero del año pasado, según cifras del equipo de Relaciones con Inversionistas del Ministerio de Hacienda.

El incremento equivale a 203 billones adicionales en un año y elevó el indicador de deuda sobre PIB de 57,4% a 62,9%. El aumento refleja mayores necesidades de financiamiento fiscal, el efecto de la devaluación sobre la deuda externa y el impacto contable de derivados financieros que elevan el saldo bruto aunque no cambian de forma directa la deuda neta.

La mayor parte del crecimiento provino del endeudamiento interno. La deuda en pesos pasó de 701,8 billones a 865,4 billones, un aumento de 163,6 billones en 12 meses. La deuda externa subió de 333,5 billones a 372,8 billones, es decir 39,3 billones adicionales. Con ello, la composición se mantiene cercana a 70% interna y 30% externa, una estructura que busca limitar la exposición al tipo de cambio.

El componente externo muestra además un cambio relevante en la composición por moneda. El 59,5% está denominado en dólares, el 24,5% en francos suizos y el 14,3% en euros. Este mayor peso del franco suizo está asociado al Total Return Swap contratado con seis bancos internacionales por cerca de 9.000 millones de francos suizos, una operación en la que el Gobierno obtiene rendimientos de un colateral compuesto por TES, TCO y bonos globales.

El Ministerio de Hacienda sostiene que, pese al aumento de la deuda bruta, el indicador de deuda neta se ha mantenido relativamente estable. Según el Plan Financiero, la deuda neta cerró 2025 en 58,5% del PIB y durante los primeros meses de este año se ubica ligeramente por debajo del 58%. La proyección oficial apunta a que el año termine alrededor de 58,9%, aunque el resultado final dependerá del comportamiento de las cuentas fiscales y de las condiciones de financiamiento del Gobierno.

Parte del aumento reciente también responde a operaciones financieras que inflaron temporalmente el saldo de la deuda bruta. El Gobierno prevé que, a medida que se cancelen estos compromisos, el indicador se reduzca en cerca de 100 billones de pesos. De acuerdo con el cronograma oficial, una parte del monto ya fue amortizada y el resto se pagará entre abril y mayo, lo que disminuiría la brecha entre deuda bruta y deuda neta.

Desde agosto de 2022, cuando comenzó el actual gobierno, la deuda del GNC ha aumentado más de 433 billones de pesos. El crecimiento rápido, sumado a tasas de interés internas elevadas, aumenta el costo del servicio de la deuda y presiona las cuentas fiscales. Sin embargo, el nivel cercano a 63% del PIB sigue dentro del rango considerado manejable para economías emergentes con acceso a mercados, aunque exige mayor disciplina fiscal para evitar que el indicador continúe al alza.

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