El precio del dólar en Colombia volvió a subir este jueves 5 de febrero, cortando la secuencia de caídas que se había observado desde finales de enero. La divisa se negocia alrededor de los $3.640, reflejando un ajuste alcista frente a las jornadas previas, en un contexto de mayor volatilidad local.
Durante la jornada, el mercado cambiario mostró un movimiento de corrección luego de haber tocado niveles cercanos a los $3.620 en sesiones anteriores. Este repunte representa un cambio de tono en el corto plazo, aunque el dólar aún se mantiene por debajo de los niveles de cierre de enero, cuando terminó alrededor de $3.670.
En lo corrido de febrero, el comportamiento ha sido mixto. El mes comenzó con presiones bajistas que llevaron al dólar a perder más de $40 en pocos días, apoyado en el fortalecimiento del peso y en flujos hacia activos locales. Sin embargo, el movimiento de hoy recupera parte de ese terreno y sugiere que el mercado empieza a encontrar un piso técnico en el rango entre $3.620 y $3.650.
Entre los factores que explican el ajuste se encuentra el entorno macroeconómico local. El reciente informe del Banco de la República, que mostró una inflación anual de 6,3%, ha reforzado la expectativa de tasas de interés altas por más tiempo. Si bien esto favorece el atractivo del peso bajo estrategias de carry trade, también incrementa la volatilidad y genera movimientos tácticos de toma de utilidades en el mercado cambiario.
En el frente externo, el fortalecimiento del dólar a nivel global y la incertidumbre alrededor de la política monetaria en Estados Unidos también han influido en el comportamiento de la tasa de cambio. Aunque el peso ha mostrado resiliencia en semanas recientes, los analistas advierten que el entorno internacional puede limitar nuevas apreciaciones sostenidas.
Para el corto plazo, el consenso del mercado apunta a que el dólar podría moverse en un rango entre $3.650 y $3.710, con episodios puntuales de mayor presión dependiendo de los datos macroeconómicos externos y de la evolución de las expectativas de tasas. Para empresas importadoras y exportadoras, el repunte refuerza la necesidad de mantener coberturas cambiarias, mientras que para el Gobierno el nivel actual sigue siendo favorable en términos de manejo de deuda externa y costos en moneda extranjera.
