Este miércoles 4 de febrero de 2026, el dólar en Colombia volvió a niveles que no se veían desde mediados de 2021. La TRM se ubicó en $3.622 y en el mercado spot la divisa se negocia entre $3.635 y $3.648, reflejando una apreciación sostenida del peso frente al billete verde.
La Tasa Representativa del Mercado vigente para hoy es de $3.622,00 por dólar, de acuerdo con el dato oficial del Banco de la República. En las primeras horas de negociación, el promedio intradía ronda los $3.637, apenas por encima de la TRM, en una jornada de baja volatilidad pero con clara presión bajista.
El movimiento consolida una tendencia marcada. Frente a la TRM de ayer, el dólar cayó $6,16, equivalente a un descenso cercano al 0,17%. En perspectiva mensual, la divisa acumula una corrección de entre $160 y $170, alrededor de 4,4%, mientras que frente al mismo día de 2025 la caída supera los $570, lo que implica una apreciación anual del peso cercana al 13,7%. En términos históricos, se trata del nivel más bajo en más de cuatro años.
El mercado local opera con cautela ante la publicación del dato de inflación y el reciente informe de política monetaria del Banco de la República, que revisó al alza su proyección de inflación para cierre de 2026 hacia el 6,3% y la situó en torno al 3,7% para 2027. Estos ajustes refuerzan el debate sobre el ritmo de recortes de tasas y su impacto en el diferencial frente a Estados Unidos.
En el frente externo, también pesa un entorno de dólar global más débil. Las señales de la Reserva Federal, junto con la expectativa de que el Banco Central Europeo mantenga sus tasas cerca del 2%, han favorecido el apetito por monedas emergentes y estrategias de carry trade hacia economías con rendimientos reales aún elevados como Colombia.
Mirando el resto de 2026, proyecciones como las del Grupo Cibest de Bancolombia estiman un dólar promedio cercano a $3.878, lo que sugiere que los niveles actuales podrían no ser sostenibles en el tiempo. Aun así, el tipo de cambio sigue altamente expuesto a choques políticos, movimientos inesperados en inflación y decisiones de tasas, factores que podrían revertir rápidamente la fortaleza del peso.
