Los metales preciosos alcanzaron nuevos récords este viernes, con la plata superando por primera vez los US$100 por onza y el oro acercándose al umbral histórico de los US$5.000, en medio de una fuerte demanda de activos refugio y un dólar debilitado.
La onza de plata se negoció en torno a los US$100,10 durante la mañana, con un avance cercano al 4 %, marcando un máximo histórico impulsado por compras especulativas y un mayor apetito por cobertura ante la volatilidad global. El oro, por su parte, rondó los US$4.945 por onza, luego de tocar un máximo intradía de US$4.970, consolidando una racha alcista que se extiende desde 2025.
El repunte no se limitó a los metales preciosos. El cobre también avanzó con fuerza y superó los US$13.000 por tonelada, alcanzando los US$13.173,50, nivel cercano a su máximo histórico, respaldado por expectativas de mayor demanda industrial y restricciones de oferta.
Analistas atribuyen el movimiento a un entorno de elevada incertidumbre internacional y a la búsqueda de refugio frente a riesgos geopolíticos y políticos. Chris Weston, jefe de investigación de Pepperstone, señaló que el oro se consolida cada vez más como una cobertura frente a la imprevisibilidad política en Estados Unidos, pese a señales recientes de distensión tras acuerdos entre Washington y la OTAN. Desde Saxo Bank añadieron que el rally está alimentado por el “FOMO” —miedo a quedarse fuera— y por la debilidad del dólar estadounidense.
La tendencia alcista se ha venido fortaleciendo desde 2025. Ese año, el oro acumuló una subida cercana al 65 %, mientras que la plata se disparó alrededor de 150 %, apoyada por recortes de tasas de interés, compras de bancos centrales y una demanda industrial creciente vinculada a vehículos eléctricos y centros de datos de inteligencia artificial.
Las proyecciones también reflejan optimismo. Goldman Sachs elevó recientemente su previsión para el oro hasta los US$5.400 hacia finales de 2026, anticipando que la combinación de estímulos monetarios, tensiones geopolíticas y un dólar más débil seguirá sosteniendo los precios de los metales en niveles históricamente elevados.
