El precio de la gasolina en Colombia tendrá un recorte de $300 por galón a partir del próximo 1 de febrero, luego de que el Gobierno concluyera el saneamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
La decisión, confirmada por fuentes oficiales y por el Ministerio de Hacienda, se adopta en un contexto de menores presiones fiscales y tras la normalización de las cuentas del FEPC, mecanismo que durante años absorbió el costo del subsidio a los combustibles. Según el Gobierno, el ajuste era técnicamente viable porque los precios internacionales de la gasolina se ubican por encima del valor que actualmente pagan los consumidores en el mercado local.
El anuncio se concreta después de que el Ministerio de Minas y Energía adelantara semanas atrás que desde febrero habría una reducción en el precio del galón. Con el recorte de $300, el Ejecutivo busca comenzar a materializar la promesa del presidente Gustavo Petro de aliviar gradualmente el costo del combustible para los hogares colombianos, una vez superada la crisis financiera del fondo.
Entre 2022 y 2025, el precio de la gasolina pasó de cerca de $9.000 por galón a más de $16.500, como resultado del desmonte progresivo del subsidio y del pago de una deuda acumulada cercana a los $70 billones en el FEPC. Este incremento generó fuertes impactos en la inflación y en el costo de vida, lo que convirtió el tema en uno de los más sensibles del debate económico y político.
El recorte no aplicará al diésel, cuyo precio se mantendrá estable por ahora. El Gobierno explicó que los excedentes generados por la gasolina seguirán siendo fundamentales para garantizar la estabilidad del fondo y para financiar el diferencial del diésel, combustible clave para el transporte de carga y la producción agrícola.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que la medida es producto de un trabajo técnico conjunto con el Ministerio de Hacienda y de una revisión detallada de las cuentas públicas. “La reducción será gradual y responsable. No es una decisión improvisada ni coyuntural, sino un ajuste pensado para proteger la economía y el bolsillo de los ciudadanos”, afirmó.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, ratificó que el recorte de $300 es una alternativa ya definida para febrero, en línea con la evolución de los precios internacionales y con la apreciación reciente del peso colombiano frente al dólar.
Desde el Gobierno se insistió en que esta rebaja solo fue posible gracias al avance del FEPC hacia el equilibrio financiero, la focalización de los subsidios y la corrección de distorsiones históricas en la formación del precio de los combustibles. Con este primer ajuste, la administración Petro envía una señal de que la política de precios de la gasolina entrará en una nueva etapa, marcada por reducciones graduales y sostenibles.
