El dólar en Colombia inició el 2026 con una leve corrección a la baja, en medio de un entorno marcado por factores internos como el aumento del salario mínimo y la entrada en vigor de nuevos impuestos, así como por tensiones geopolíticas y decisiones de política monetaria en el plano internacional.
En su primera jornada oficial del año, la divisa estadounidense abrió en $3.773, lo que representó una caída de $8 frente al cierre del último día de 2025, cuando se ubicó en $3.780. Durante la sesión, el precio máximo se mantuvo alrededor de los $3.773, mientras que el mínimo tocó los $3.770, reflejando una jornada de baja volatilidad.
Con estos movimientos, el precio promedio del dólar se situó en $3.771, cifra que implica un aumento de $14 frente a la tasa representativa del mercado (TRM) certificada por la Superintendencia Financiera, que fue de $3.757. Este comportamiento evidencia que, aunque la moneda arrancó con tendencia bajista, persisten presiones que limitan una apreciación más marcada del peso colombiano.
Entre los principales factores locales que están condicionando la cotización se encuentran las alertas de analistas sobre los efectos inflacionarios del aumento del 23 % del salario mínimo para 2026. Las expectativas de inflación y de tasas de interés han repuntado, en un contexto en el que el Gobierno oficializó nuevos impuestos derivados de las medidas adoptadas bajo la emergencia económica.

A esto se suma la preocupación de aseguradoras y grandes empresas, que han advertido que los cambios tributarios podrían afectar el empleo y el consumo de los hogares, elementos que inciden directamente en la percepción de riesgo país y, por ende, en el mercado cambiario.
Factores externos y expectativas del mercado
En el ámbito internacional, el comportamiento del dólar en Colombia también está influenciado por la evolución de los conflictos geopolíticos. Los mercados siguen de cerca las tensiones entre Japón y China en Asia, así como la prolongación del conflicto entre Rusia y Ucrania en Europa, escenarios que generan episodios de aversión al riesgo.

Adicionalmente, los inversionistas esperan nuevos pronunciamientos del presidente estadounidense, Donald Trump, para que la Reserva Federal continúe con recortes en sus tasas de interés, una señal que podría debilitar al dólar globalmente y favorecer a monedas emergentes como el peso colombiano.
Pese a este entorno mixto, los analistas locales proyectan un comportamiento relativamente estable del dólar durante 2026, con un precio promedio cercano a los $3.800, aunque sujeto a la evolución de la inflación, la política fiscal y el calendario electoral en Colombia.
