El mercado cambiario inició diciembre con una nueva presión al alza. Este martes, 2 de diciembre, el dólar abrió en $3.819,99, un aumento de $35,56 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) del día, fijada en $3.784,43. La divisa también registró un precio mínimo de $3.815,75 y un máximo de $3.825,50, en negociaciones que acumularon US$12,2 millones en las primeras transacciones.
El movimiento alcista se dio en un contexto marcado por la estabilidad del dólar a nivel global. Una sólida demanda en una reciente subasta de deuda pública japonesa logró moderar el nerviosismo que venía afectando los mercados de renta fija, lo que contribuyó a sostener la fortaleza del billete verde.
El índice dólar —que compara la divisa estadounidense frente a seis monedas principales— fluctuaba entre ligeras subidas y bajas, después de haber caído durante siete sesiones consecutivas. Hacia la elaboración de esta nota, se ubicaba en 99,441, marginalmente al alza.
Expectativas sobre la Reserva Federal
Más del 85 % del mercado da por hecho que la Reserva Federal aplicará un recorte de 25 puntos básicos en su reunión del 10 de diciembre. Aunque esta expectativa generalmente presiona a la baja al dólar, los analistas consideran que el mercado ya descontó por completo ese anuncio, reduciendo el impacto sobre la tasa de cambio.
Desde JP Tactical Trading, analistas señalaron que la divisa abrió “en la parte alta del rango” según su Modelo Táctico, alineada con el comportamiento internacional del dólar en los últimos días.
El papel del petróleo y la tensión geopolítica
Los precios del crudo mantienen un comportamiento estable. El Brent cotiza en US$63,16 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) avanza 0,05 % hasta los US$59,36. Ambos indicadores habían subido más de 1 % en la sesión previa, impulsados por interrupciones en un oleoducto clave que conecta campos de Kazajistán con la costa rusa del Mar Negro.
A ello se suman factores geopolíticos. Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela y la incertidumbre en torno a las operaciones militares en la región continúan generando volatilidad. Aunque el panorama general del petróleo sigue siendo bajista por el exceso de oferta proyectado para 2026, los riesgos en Rusia y Venezuela están manteniendo los precios contenidos, lo que influye indirectamente en el comportamiento del dólar en Colombia.
