Cierre del aeropuerto El Dorado: estas son las razones

El Aeropuerto Internacional El Dorado, principal terminal aérea del país y uno de los más transitados de América Latina, enfrenta este jueves una de sus jornadas más críticas del año. Una densa capa de niebla sobre la Sabana de Bogotá obligó a suspender temporalmente las operaciones de aterrizaje y despegue, generando retrasos masivos, desvíos de aeronaves y una cadena de afectaciones en otros aeropuertos del país.

De acuerdo con la Aeronáutica Civil, las condiciones meteorológicas adversas redujeron drásticamente la visibilidad en las pistas, lo que impide el desarrollo seguro de las operaciones aéreas. “Nuestros equipos técnicos y sistemas de navegación trabajan de forma permanente para garantizar una operación segura y ordenada. La protección de la vida y la seguridad aérea son intangibles no negociables”, señaló la entidad en un comunicado oficial.

Las primeras horas del día dejaron un panorama complejo. Vuelos nacionales e internacionales con destino a Bogotá fueron desviados principalmente hacia Medellín y Cali, mientras otros permanecen en tierra a la espera de autorización para despegar. Entre los vuelos afectados se encuentran el Avianca 023 (México–Bogotá), Avianca 693 (Costa Rica–Bogotá) y Iberia 0155 (Madrid–Bogotá), entre otros.

Los retrasos ya superan las dos horas en varios itinerarios, y los efectos se extienden a terminales como Rionegro, Palmira, Pereira, Armenia y Cúcuta, donde las operaciones han tenido que ajustarse para recibir vuelos desviados o reprogramar conexiones.

El fenómeno, que inició durante la madrugada del jueves 23 de octubre, provocó una saturación operativa que ha impactado a miles de pasajeros y generado sobrecostos logísticos para aerolíneas y operadores aeroportuarios.

Impacto económico y operativo

El cierre parcial de El Dorado no solo representa un problema de movilidad, sino un golpe económico temporal al sistema aéreo nacional. La terminal capitalina concentra más del 50% del tráfico de pasajeros del país y cerca del 70% del transporte de carga aérea, lo que implica pérdidas operativas significativas por cada hora de inactividad.

Expertos en transporte aéreo estiman que por cada hora de cierre total se pueden acumular pérdidas cercanas a US$200.000 entre demoras, reprogramaciones, uso de aeropuertos alternos y sobrecostos en combustible y mantenimiento.

A esto se suma el impacto indirecto en la productividad, ejecutivos que pierden conexiones internacionales, empresas con retrasos en entregas de carga perecedera y turistas que deben extender su estadía involuntariamente. En términos de conectividad, un cierre prolongado en El Dorado afecta directamente la red logística del país y retrasa la rotación de aeronaves que abastecen rutas regionales.

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