El precio del dólar en Colombia, que llegó a tocar mínimos del año en torno a los $3.830, comienza a mostrar señales de estabilización. Según un análisis de Bloomberg, el peso colombiano “ha sido una de las monedas más fuertes de la región, pero su repunte parece haber alcanzado su techo”, lo que abriría paso al regreso del fortalecimiento del dólar.
De acuerdo con el informe Visión Davivienda, el movimiento bajista que dominó las últimas semanas no obedece a factores estructurales, sino a distorsiones temporales en el mercado cambiario, producto de la estrategia de manejo de deuda del Gobierno. La Dirección General de Crédito Público habría monetizado más de US$3.000 millones en el último mes, cifra equivalente a tres días de negociación del mercado cambiario local.
Esa fuerte inyección de dólares —sumada al ingreso de más de US$8.000 millones por inversión extranjera de portafolio en septiembre— impulsó una apreciación del peso cercana al 13 % en lo corrido del año, ubicándolo como el de mejor desempeño en América Latina.

Davivienda advierte que “estas distorsiones estarían finalizando”, por lo que se prevé una corrección al alza en la tasa de cambio. En su proyección para octubre, el banco estima una TRM promedio de $3.958, con un rango entre $3.810 y $4.030, y prevé que para cierre de año el dólar podría ubicarse cerca de $4.100.
El modelo cuantitativo utilizado por la entidad —basado en la metodología VAR— identifica dos variables determinantes: el precio del petróleo Brent y el comportamiento del dólar local (USDCOP).
La entidad también advierte que los términos de intercambio podrían deteriorarse hacia 2025, cuando se proyecta que el crudo Brent caiga por debajo de US$60 por barril, presionando tanto el déficit comercial como la tasa de cambio.
Factores externos: EE. UU., tasas y petróleo
El informe de Davivienda subraya que la expectativa de recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed) se mantiene firme, con proyecciones de hasta cinco reducciones de 25 puntos básicos entre 2025 y 2026. Aunque esto podría mantener cierta debilidad global del dólar, en el caso colombiano los fundamentos locales y las presiones fiscales contrarrestarían ese efecto.

Según Ómar Suárez, gerente de renta variable de Aval Casa de Bolsa, “las caídas importantes en el precio del petróleo tienden a generar presiones alcistas sobre la tasa de cambio en Colombia, aunque el dólar sigue por debajo de los $4.000”.
El experto también señaló que el alto déficit fiscal y el aumento de la relación deuda/PIB siguen siendo factores que alimentan la expectativa de una devaluación gradual del peso, especialmente en un año preelectoral.
Con la disminución de las monetizaciones de deuda y un entorno externo menos favorable, el consenso entre analistas apunta a que la oportunidad de comprar dólares a precios bajos está llegando a su fin.
Davivienda concluye que el tipo de cambio tenderá a estabilizarse cerca de $3.950 en octubre y a cerrar el año en torno a los $4.100, en un escenario donde las monedas emergentes enfrentarán menor soporte estructural y crecientes presiones por el déficit fiscal interno.
