Dólar en Colombia baja a $3.850 y se prevé que continúe en caída

El dólar en Colombia prolongó su senda bajista y cerró el martes 23 de septiembre en un precio promedio de $3.844,53, lo que significa una caída de $7,63 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) del día, ubicada en $3.852,16. Durante la jornada, la divisa alcanzó un mínimo de $3.830 y un máximo de $3.865, niveles que no se observaban desde junio de 2024.

Con estos valores, el noveno mes del año se consolida como uno de los más difíciles para el dólar en lo corrido de 2025. Solo en septiembre la divisa ha perdido cerca de $160 y, entre el 1 de enero y el 23 de septiembre, la caída acumulada asciende a $556,99. Se trata de una corrección que ubica al dólar por debajo de la barrera de los $3.900, un nivel que no se perforaba desde hace más de un año.

De acuerdo con Corficolombiana, este comportamiento resulta llamativo porque se da en medio de un entorno de incertidumbre local, marcado por la descertificación de Estados Unidos en materia antidrogas, el deterioro de las finanzas públicas tras la suspensión de la regla fiscal y la rebaja de la calificación soberana del país por parte de Moody’s y S&P. Aun así, la moneda estadounidense ha perdido terreno frente al peso colombiano, impulsada por factores globales y regionales.

Factores que explican la caída

Analistas del mercado coinciden en que la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) ha sido un motor central en este descenso. La expectativa de recortes más profundos en la tasa de referencia estadounidense ha reducido el atractivo del dólar en los mercados internacionales, incentivando a los inversionistas a buscar mayores retornos en economías emergentes.

A este fenómeno se suma el llamado carry trade, que ha ganado protagonismo en países latinoamericanos. Inversionistas trasladan capital desde economías de tasas bajas hacia naciones como Colombia, donde los rendimientos se mantienen elevados. En la práctica, esto genera un flujo constante de dólares hacia el país, lo que presiona la revaluación del peso.

Otro factor clave ha sido el comportamiento del petróleo. Aunque la demanda global muestra señales de debilidad, el precio del crudo se ha mantenido estable alrededor de los 61 dólares por barril, lo que da un respaldo adicional a la moneda local.

Los especialistas señalan que la fortaleza del peso colombiano podría mantenerse en el corto plazo. La inflación, que aún se ubica por encima de la meta del Banco de la República, obliga a la autoridad monetaria a mantener una política prudente, evitando recortes de tasas agresivos y generando confianza en los mercados.

Además, la debilidad del índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a monedas como el euro y la libra, ha reflejado la pérdida de tracción de la divisa estadounidense. A esto se suma un ambiente financiero internacional relativamente estable, que ha incrementado el apetito por activos en economías emergentes.

En este contexto, el peso colombiano se ubica como la tercera moneda más apreciada entre los mercados emergentes en 2025, con una revaluación de 2,77%, solo superada por el forínt húngaro y el real brasileño.

Los analistas advierten, sin embargo, que la tendencia dependerá de los próximos movimientos de la Fed, de la estabilidad política interna y de la evolución de los precios del petróleo. Por ahora, la divisa estadounidense parece encaminada a cerrar septiembre con uno de los desempeños más débiles del año.

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