El precio del dólar en Colombia continúa en terreno descendente y cerró la semana del 19 de septiembre con un promedio de $3.890,99, lo que representa una reducción de $1,46 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $3.892,45. La divisa abrió en $3.910, alcanzó un máximo de $3.912 y tocó un mínimo de $3.860 en la jornada.
Durante los últimos 15 días, el peso colombiano se ha fortalecido de manera consistente, llevando al dólar a un rango considerado de “sobreventa”. Según Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, la divisa tocó un piso técnico cercano a los $3.880 – $3.860 que genera expectativas de consolidación y un eventual rebote.
“El nivel refleja agotamiento en la presión vendedora y abre un punto de entrada atractivo para inversionistas que buscan operaciones de corto plazo”, explicó.
La Encuesta de Opinión Financiera (EOF) de septiembre, elaborada por Fedesarrollo y la Bolsa de Valores de Colombia (bvc), proyecta que la tasa de cambio se mantendrá entre $3.922 y $3.950 en lo que resta del mes, con una mediana de $3.950. Para diciembre de 2025, los analistas prevén un promedio de $4.030, una corrección a la baja frente al pronóstico anterior de $4.150.
Factores externos y locales que presionan la divisa
El comportamiento del dólar no responde solo a dinámicas internas. En Estados Unidos, la Reserva Federal (FED) recortó recientemente su tasa de interés a un rango de 4%–4,25%, movimiento esperado por el mercado pero acompañado de un tono prudente. “La decisión suavizó las expectativas de un ciclo más agresivo de recortes y mantiene un piso más firme para el dólar”, señaló Paula Chaves, analista de mercados de HFM.
En Colombia, el fortalecimiento del peso también se ha visto impulsado por el ingreso de capitales de corto plazo, el buen desempeño de exportaciones puntuales y una demanda local que favorece la divisa nacional en medio de tasas internas relativamente altas.

El nivel actual de la divisa abre un escenario favorable para consumidores y empresas con obligaciones en dólares. Entre los beneficios inmediatos destacan:
- Viajes y educación en el exterior: matrículas y tiquetes resultan más baratos.
- Compras de bienes importados: tecnología, automóviles y otros productos llegan al país con menores costos.
- Empresas con deudas en dólares: se reducen los pagos en pesos, mejorando flujo de caja.
- Inversionistas de largo plazo: se presenta la oportunidad de acumular posiciones en dólares a un precio relativamente bajo.
No obstante, los analistas advierten que el actual nivel debe asumirse con cautela. “Aunque el dólar luce barato frente a su promedio histórico, se trata de una ventana táctica más que de una tendencia estructural. La recomendación es entrar con posiciones calculadas y tomar utilidades parciales”, concluyó Vieira.
Al 21 de septiembre, el precio promedio de compra del dólar en casas de cambio fue de $3.872,73 y el de venta de $3.971,36, cifras que confirman la estabilidad del rango actual. De mantenerse la tendencia, la divisa cerraría septiembre en niveles cercanos a los $3.950, lo que consolidaría uno de sus registros más bajos del último año.
En el corto plazo, la atención de los mercados estará puesta en la evolución del crudo, la política monetaria de Estados Unidos y el apetito global por activos de riesgo, factores que definirán si el dólar logra un rebote técnico o prolonga su permanencia en el rango bajo en el que se encuentra actualmente.
