El café arábica ha visto su precio internacional dispararse, acercándose a los US$4 la libra. Este fenómeno, provocado por factores globales como las heladas en Brasil y las tensiones comerciales, coincide con un momento de bonanza para el sector cafetero colombiano, que ha registrado récords en exportaciones y producción.
El repunte del precio a US$3,98 por libra en la Bolsa de Nueva York sigue un patrón. Se explica por una tormenta perfecta de factores, las heladas que han dañado la cosecha en Brasil, el aumento de las compras especulativas y los nuevos aranceles del 50% impuestos por el gobierno de Estados Unidos a las importaciones brasileñas. Esta confluencia de eventos ha provocado una reducción de los inventarios de arábica a mínimos históricos.
Este panorama global ha generado un efecto dominó en toda la cadena de valor. Aunque el impacto aún no se siente en los consumidores finales, el encarecimiento es inminente si las cotizaciones se mantienen, según advierte Celirio Inacio, director ejecutivo de ABIC. Para Colombia, este contexto representa una oportunidad estratégica para capitalizar su producción y fortalecer su posición en el mercado internacional.

El momento dorado de la industria cafetera colombiana
Mientras el mercado global se ajusta a las nuevas realidades, el sector cafetero colombiano celebra un período de bonanza. Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, ha destacado cifras históricas. En los últimos 12 meses, las exportaciones del grano alcanzaron un valor récord de US$5.400 millones, una cifra que, según el dirigente, no se había visto «en la historia del país».
La producción también ha alcanzado su punto más alto en 30 años, con un volumen de 14,6 millones de sacos. Este desempeño se ha visto reflejado en el precio interno de referencia, que el pasado viernes se situó en $3.125.000 por carga, lo que se traduce en mayores ingresos y bienestar para los caficultores colombianos.

El sector cafetero colombiano está aprovechando este momento para fortalecer su estructura empresarial. Bahamón señaló que las empresas del gremio están atravesando su «mejor momento», con ventas y utilidades récord. Este fortalecimiento financiero es clave para avanzar en la industrialización del grano y la generación de mayor valor agregado.
A pesar de las buenas noticias, el sector tiene un reto pendiente: el consumo interno. El dirigente gremial, junto a Vanúsia Nogueira, directora ejecutiva de la Organización Internacional del Café (OIC), hizo un llamado a los colombianos a seguir el ejemplo de Brasil, el segundo mayor consumidor de café del mundo. Incrementar el consumo local no solo diversifica la demanda, sino que también crea una base más sólida y resiliente para la industria, protegiéndola de la volatilidad del mercado internacional.
