La batalla legal entre Frisby España S.L. y la icónica cadena colombiana Frisby S.A. BIC ha escalado de los estrados judiciales a un terreno mucho más personal y peligroso. La empresa española, a través de su representante legal, Charles Dupont, ha anunciado el inicio de acciones legales en Colombia tras denunciar amenazas de muerte, hostigamientos a su familia y campañas de difamación en redes sociales.
El conflicto, que inicialmente se centraba en el uso del nombre en la Unión Europea, ahora pone de relieve la vulnerabilidad de los directivos y las empresas frente a los ataques digitales y el linchamiento mediático.
Esta disputa tiene sus raíces en la disputa por el uso del nombre Frisby en Europa. La empresa española, que según su representante legal, Charles Dupont, eligió el nombre como una estrategia de marketing nostálgico para el mercado latinoamericano en el viejo continente, asegura que la marca colombiana está haciendo un uso indebido de su nombre. Este enfrentamiento legal ha trascendido el ámbito corporativo, convirtiéndose en un tema de orgullo nacional para los colombianos.

Dupont, quien no imaginaba la magnitud de la controversia, ha sido el blanco de una campaña de intimidación que ha escalado hasta las amenazas de muerte. La firma Orbes & Zúñiga Abogados en Colombia, que representa a Frisby España, ha declarado que el objetivo de estas acciones legales es defender los derechos fundamentales de Dupont y su familia.
La estrategia jurídica de Frisby España
La estrategia jurídica de Frisby España en Colombia no se limita a la investigación de las amenazas. La empresa también ha manifestado su intención de emprender acciones legales contra medios de comunicación tradicionales y digitales para que se abstengan de difundir lo que consideran acusaciones sin fundamento. En su comunicado, la compañía hizo un llamado al debate legal y respetuoso, enfatizando el rechazo a cualquier forma de violencia, incitación al odio o linchamiento mediático.
El caso ilustra cómo las disputas comerciales pueden desbordarse hacia el ámbito personal, involucrando aspectos como la seguridad los representantes de las empresas. La protección de estos derechos se ha convertido en un punto central en el conflicto, por encima de la disputa inicial por la propiedad intelectual de la marca.

Un futuro incierto para la expansión en Europa
A pesar del turbulento panorama, Frisby España ha reafirmado sus planes de expansión. Dupont reveló en una entrevista que la empresa tiene previsto abrir doce puntos de venta en España, incluyendo dos restaurantes principales en Madrid y Barcelona, para el año 2025. El resto de los puntos de venta serán «cocinas ocultas» o dark kitchens, enfocadas en el servicio a domicilio.
Este anuncio muestra la confianza de la empresa en su modelo de negocio, a pesar de la disputa legal en curso y la presión mediática y personal. La resolución de este conflicto no solo determinará quién puede usar el nombre Frisby en Europa, sino que también sentará un precedente sobre cómo deben manejarse este tipo de disputas en un mundo cada vez más interconectado, donde los conflictos corporativos pueden convertirse en campañas de linchamiento público.
