El comercio electrónico colombiano cerró el segundo trimestre de 2025 con $26,9 billones en ventas, lo que representa un crecimiento del 3% frente al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, en un contexto de consumo más cauteloso, el sector experimentó una leve contracción del 1,2% respecto al primer trimestre del año.
El dato más revelador del informe de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) es el comportamiento de los consumidores. Aunque el valor total de las ventas aumentó, el número de transacciones creció de forma más significativa, alcanzando los 140,6 millones de operaciones, un 10,6% más que en 2024. Este dinamismo en las compras contrasta con el ticket promedio, que cayó un 7,6% para ubicarse en $191.850.
Esto sugiere un cambio en los hábitos de consumo, en el que los colombianos están realizando compras más frecuentes pero de menor valor. Este cambio se evidencia en el notable crecimiento de categorías como el retail (+112,6%), entretenimiento (+38,8%) y turismo (+19,6%), lo que demuestra que el e-commerce ha dejado de ser un canal exclusivo para grandes adquisiciones.
El informe también muestra una clara consolidación de los medios de pago electrónicos. El débito a cuenta bancaria a través de PSE se consolidó como la opción preferida, concentrando el 63,9% de las transacciones, seguido por la tarjeta de crédito con un 33,3%. En contraste, el uso de efectivo se redujo a un mínimo del 2,7%, lo que reafirma el giro del país hacia la digitalización.
Para la presidenta de la CCCE, María Fernanda Quiñones, este comportamiento «demuestra que cada vez más colombianos se suman a la economía digital». Sin embargo, el sector enfrenta el reto de fortalecer la seguridad de las transacciones y ampliar la inclusión financiera. Con una participación del 2,3% en el total del comercio minorista, el e-commerce aún tiene un amplio margen para seguir creciendo en el mercado colombiano.
