El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) ha reiterado su contundente alerta, Colombia ha ingresado a un terreno de alto riesgo fiscal. En su reciente análisis consolidado del Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2035, el organismo subraya que las medidas planteadas por el Ministerio de Hacienda ofrecen solo un alivio temporal, mientras la vulnerabilidad estructural de las finanzas públicas se profundiza.
Según el informe técnico de julio del Carf, la situación fiscal se ha convertido en el principal foco de inestabilidad macroeconómica del país. El déficit del Gobierno Nacional Central alcanzó el 6,7% del PIB en 2024. Esta cifra superó en 1,1 puntos la meta fijada, un resultado de una significativa caída de ingresos y un mayor gasto primario.
Como consecuencia directa, la deuda neta del gobierno se elevó al 59,3% del PIB. Este nivel la aleja del ancla legal del 55%, revirtiendo la senda de consolidación observada entre 2021 y 2023. El deterioro marca un quiebre en el ajuste fiscal que se venía consolidando tras la pandemia.
Uno de los puntos más críticos del informe se refiere a la activación de la cláusula de escape de la regla fiscal para los años 2025 a 2027. El Gobierno argumentó que el cumplimiento de las metas fiscales es inviable debido a la inflexibilidad del gasto y la limitada capacidad de aumentar ingresos a corto plazo.

El Carf, sin embargo, sostiene que esta decisión no cumple con los requisitos establecidos por la ley. La ley exige la presencia de eventos extraordinarios que comprometan la estabilidad macroeconómica del país. La autoridad fiscal enfatiza que el desequilibrio actual es de carácter estructural.
Postergando el ajuste fiscal, el país se expone a un efecto más nocivo. Podría amplificar las primas de riesgo, deteriorar el tipo de cambio, encarecer el financiamiento y debilitar la inversión productiva. «El principal desbalance macroeconómico es precisamente el desequilibrio fiscal; postergar el ajuste puede incrementar aún más las primas de riesgo y reducir el bienestar de la población», afirma el documento.
La trayectoria fiscal que plantea el Marco Fiscal de Mediano Plazo prevé déficits superiores al promedio de los últimos 20 años. Para 2025, el Gobierno estima un déficit total del 7,1% del PIB. El Carf señala que, incluso con las medidas previstas, la deuda neta se mantendría entre 7 y 8 puntos porcentuales por encima del límite legal durante toda la próxima década. Para cumplir con la meta de déficit en 2025, se requerirían ajustes por al menos $8,3 billones. Esto se debe a una sobreestimación de los ingresos tributarios. El organismo calcula que para estabilizar la deuda en el ancla del 55%, se requeriría un ajuste anual promedio de 4,3 a 4,8 puntos del PIB en la próxima década.
El Carf pone en duda la viabilidad del plan fiscal del Gobierno. Advierte que las medidas actuales no son suficientes para evitar un deterioro más profundo. Postergar el ajuste, alerta el organismo, puede salir mucho más caro que enfrentarlo con decisión.
