El Banco de la República ha solicitado formalmente a la Corte Constitucional que la reforma pensional no entre en vigor de forma inmediata tras el fallo sobre su constitucionalidad. La entidad emisora argumenta que se requiere un plazo de al menos tres meses para preparar la implementación del nuevo régimen, un periodo esencial para garantizar la viabilidad operativa.
Según el Banco, la entrada en vigencia al día siguiente de la decisión de la Corte resultaría «inviable desde el punto de vista práctico». Esto se debe a que varios procesos administrativos y contractuales, inherentes a su nuevo rol en el sistema pensional, ya presentaban retrasos y se paralizaron completamente el 17 de junio, a raíz de un comunicado de la propia Corte.
Entre los temas pendientes, el Banco de la República destaca la necesidad de firmar un contrato con el Ministerio de Hacienda, seleccionar administradores externos para el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo y designar a los miembros de su Comité Autónomo Directivo. Estos pasos son cruciales y no pueden ejecutarse de un día para otro.

La interrupción de estos procesos ocurrió tras el anuncio de la Corte, que suspendió la entrada en vigencia de la ley pensional hasta una decisión definitiva sobre su constitucionalidad. Este escenario ha generado incertidumbre y complejidades operativas para la entidad.
El Banco Central también ha pedido a la Corte que aclare la interpretación sobre la vigencia de la ley y de los decretos reglamentarios. Esta claridad es fundamental para avanzar con seguridad jurídica en todas las gestiones necesarias para asumir su nuevo rol dentro del sistema pensional colombiano.
El Emisor lamentó las «interpretaciones erradas» sobre sus planteamientos. Aseguró que su único propósito ha sido solicitar un plazo «razonable» que le permita cumplir con las responsabilidades que le serían asignadas, en caso de que la reforma pensional sea declarada constitucional por el alto tribunal. Esta solicitud busca asegurar una transición ordenada y eficiente, minimizando cualquier disrupción.
