El sistema de pagos inmediatos Bre-B, liderado por el Banco de la República, comenzará operaciones el 14 de septiembre de 2025, prometiendo revolucionar las transacciones digitales en Colombia. Más allá de pagos entre personas y comercios, podría incluir servicios públicos, remesas y transporte público.
Ana María Prieto, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco de la República, explicó en un taller con periodistas que Bre-B permitirá pagos rápidos, seguros y accesibles. Desde el 14 de julio, los colombianos podrán registrar o ratificar sus “llaves” digitales —identificadores únicos de cuentas— a través de la “Zona Bre-B” en apps o webs de entidades financieras.

Con más de 23 millones de llaves registradas tras pilotos con casi dos docenas de entidades financieras, Bre-B apunta a masificar las transacciones digitales. Las entidades informarán a los usuarios cómo gestionar sus llaves, aunque la adhesión al sistema es voluntaria, según el Banco.
El sistema no solo facilitará pagos entre personas y comercios, sino que explora usos como recaudos de servicios públicos, impuestos, pagos a plataformas digitales, e incluso subsidios estatales. En comercio electrónico, Bre-B complementará soluciones como Pagos Seguros en Línea (PSE) de ACH Colombia.
En el contexto económico colombiano, donde el 60% de las transacciones aún son en efectivo, según el Banco de la República, Bre-B busca reducir esta dependencia, promoviendo inclusión financiera. La interoperabilidad del sistema permitirá transacciones sin importar la entidad financiera, un avance frente a plataformas fragmentadas.

A mediano plazo, Prieto destacó el potencial de Bre-B para pagos transfronterizos, como remesas, un mercado clave que movió US$3.849 millones en el primer trimestre de 2025. También se evalúan aplicaciones en transporte público, como pasajes, y pagos recurrentes, como suscripciones a gimnasios.
Comparado con la región, Colombia sigue a países como Brasil (Pix) y México (CoDi), que han masificado pagos digitales con sistemas similares. Sin embargo, la adopción dependerá de la agilidad de las entidades financieras y la confianza de los usuarios en la seguridad digital.
La implementación de Bre-B llega en un momento de flexibilización monetaria, con tasas al 9,25%, lo que podría impulsar el comercio electrónico. No obstante, la infraestructura digital y la educación financiera serán cruciales para su éxito.
