Colombia, quinto país más complejo para negocios en 2025

Colombia se posiciona como el quinto país más complejo del mundo para hacer negocios y el segundo en América Latina, solo superado por México, según el Índice Global de Complejidad Empresarial (GBCI) 2025 de TMF Group. La alta volatilidad política y la burocracia crónica frenan la competitividad.

El GBCI evaluó 79 jurisdicciones, que representan el 94% del PIB global, analizando 292 indicadores socioeconómicos. Colombia destaca por su entorno desafiante, impulsado por un sistema tributario laberíntico, regulaciones cambiantes y procesos administrativos obsoletos que desalientan la inversión extranjera.

El esquema tributario colombiano es el cuarto más complejo del mundo, superado solo por Turquía, Bolivia y Grecia. Las empresas enfrentan hasta 16 declaraciones fiscales anuales, con calendarios que cambian abruptamente, según el informe. Esto eleva los costos de cumplimiento y asesoría legal.

“Colombia enfrenta retos económicos y políticos que aumentan la volatilidad y encarecen el cumplimiento corporativo. Las reformas fiscal, laboral y pensional generan inseguridad jurídica”, afirmó Cristhian Fresen, Country Head de TMF Group para Colombia, Ecuador y Venezuela.

La burocracia sigue siendo un obstáculo. Trámites como notarizaciones y validaciones presenciales retrasan la apertura de empresas y aumentos de capital. En 2024, la DIAN emitió más de 150 resoluciones que obligaron a ajustes contables rápidos, según el reporte.

Incertidumbre normativa y desafíos operativos

El cambio político hacia la izquierda, iniciado en 2022, mantiene incertidumbre sobre regulaciones futuras, especialmente en sectores como gas, electricidad y crédito público. El GBCI señala que esta inestabilidad podría persistir hasta las elecciones de 2026.

En recursos humanos, Colombia cayó del puesto 33 al 25 en complejidad. Aunque el país legisla a favor del trabajo remoto, los ajustes frecuentes en aportes parafiscales y reportes a la UGPP incrementan los costos operativos, afectando la competitividad.

Pese a estos retos, el informe destaca fortalezas institucionales. El Congreso y la Corte Constitucional actúan como contrapesos a la polarización, brindando cierta estabilidad. Además, corredores comerciales resilientes y conexiones con China ofrecen oportunidades, aunque contrarrestadas por intereses de EE.UU.

Adoptar estructuras societarias simples, como la SAS, y digitalizar procesos contables puede mitigar los sobrecostos. Monitorear proyectos de ley y sentencias permite anticipar cambios normativos. En 2024, Colombia atrajo US$13.500 millones en IED, según el Banco de la República, pero la burocracia limita su potencial.

El panorama exige reformas urgentes para simplificar trámites y estabilizar regulaciones. La percepción de riesgo y los sobrecostos seguirán siendo observados por los inversionistas hasta que se logre mayor claridad normativa.

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