La economía colombiana mostró un sólido repunte en el primer trimestre de 2025, con un crecimiento del PIB del 2,7%, superando las expectativas del mercado de 2,5%, según el Dane. Sectores como agricultura, comercio y entretenimiento lideraron el dinamismo, aunque desafíos como el rezago en minería y construcción persisten.
Las actividades de mayor crecimiento fueron agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (+7,1%), comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida (+3,9%), y actividades artísticas, entretenimiento y hogares (+15,5%). Administración pública, educación y salud también aportaron, con un 3,5%.
En contraste, explotación de minas y canteras (-5%), construcción (-3,5%) y suministro de electricidad y gas (-1,2%) registraron caídas. “El agro y el entretenimiento destacaron, mientras la industria y comunicaciones muestran señales de recuperación”, señaló Corficolombiana, cuyo pronóstico fue de 2,8%.
El gasto de consumo de los hogares, que creció 4,1%, fue un motor clave. Las familias destinaron recursos a recreación y cultura (+11,9%), muebles y artículos del hogar (+9,2%), transporte (+5%) y alimentos (+4%). Este dinamismo, en un contexto de inflación controlada (4,31% proyectada) y tasas de interés en descenso, refleja una recuperación del consumo tras el débil 0,6% de 2023, según Anif.
El Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) creció 4,5% en marzo (2,9% ajustado por estacionalidad), tras un 2,96% en febrero y 2,17% en los dos primeros meses. Anif destacó que el 1,7% de 2024 marcó el inicio de la recuperación, pese a un entorno fiscal ajustado, tensiones políticas y condiciones climáticas adversas. Sin embargo, el rezago en minería y construcción, junto a la incertidumbre global por tensiones geopolíticas, plantea riesgos para el resto de 2025.
