La inflación en Colombia repuntó a 5,16% anual en abril de 2025, superando el 5,09% de marzo, según el Dane. Este incremento, impulsado por alzas en alimentos, energía y servicios, complica los esfuerzos del Banco de la República por alcanzar su meta del 3% y plantea desafíos para la política monetaria en un contexto de presiones externas.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,66% en abril, superior al 0,48% esperado por analistas, según César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.
Los mayores incrementos se dieron en alimentos, electricidad y gas, este último afectado por mayores costos de importación.

La inflación acumulada en 2025 alcanzó el 3,30%, por encima del objetivo del Banco de la República. Restaurantes y hoteles lideraron las alzas con un 7,71% anual, mientras que los arriendos y comidas en establecimientos también contribuyeron significativamente. En contraste, ítems como equipos de telefonía móvil y azúcar mostraron menor impacto.
Bucaramanga registró la mayor inflación anual (6,49%), seguida por Pereira (6,18%) y Bogotá (5,66%), mientras Santa Marta (1,18%) y Riohacha (2,91%) reportaron las menores, según el Dane. Aunque la inflación ha moderado desde el 7,16% de abril de 2024, su persistencia por encima del 5% refleja un estancamiento.
Piedad Urdinola, directora del Dane, señaló una “nivelación” en estos valores, pero los analistas advierten que la meta del 3% seguirá siendo esquiva en 2025 si persisten las presiones en alimentos y energía.
El comportamiento inflacionario será crucial para definir el ritmo de la reactivación económica y las decisiones del Banco de la República en los próximos meses.
