El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Keir Starmer, anunciaron un acuerdo comercial que reduce significativamente los aranceles impuestos a las exportaciones británicas de automóviles, acero y aluminio, marcando el primer pacto de este tipo tras la ofensiva arancelaria del “Día de la Liberación” el 2 de abril.
Este acuerdo, que busca mitigar el impacto de las tarifas estadounidenses, refuerza la relación comercial entre ambos países y tiene implicaciones para el mercado colombiano, donde la estabilidad del comercio global es clave para sectores como el automotor y el metalúrgico.
El acuerdo reduce los aranceles a los automóviles británicos de 27,5% a 10% para una cuota de 100.000 vehículos anuales, casi la totalidad de las exportaciones de 2024, según la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido.

Los aranceles al acero y aluminio, previamente fijados en 25%, se eliminan por completo. A cambio, Londres relajará barreras no arancelarias, facilitando el acceso de productos agrícolas estadounidenses, como 13.000 toneladas de carne de vacuno libres de aranceles, y optimizando procesos aduaneros. “Este pacto impulsará el comercio y protegerá empleos en sectores clave”, afirmó Starmer en una llamada desde una fábrica de Jaguar Land Rover.
Trump, desde la Casa Blanca, destacó que el acuerdo generará US$5.000 millones en nuevas oportunidades de exportación para EE. UU. y US$6.000 millones en ingresos, según un gráfico publicado en Truth Social. Sin embargo, aclaró que los detalles finales “se están redactando” y que la tarifa base del 10% a las importaciones británicas permanecerá.
“Es un número bajo; otros países enfrentarán tasas más altas”, advirtió, sugiriendo que este pacto no será un modelo universal.
En el contexto colombiano, este acuerdo es relevante para un país que exporta acero y autopartes a mercados internacionales y depende de la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
La reducción de aranceles al acero y aluminio británicos podría presionar los precios en mercados donde Colombia compite, como EE. UU., destino de 80% de sus exportaciones de aluminio, según el DANE. Además, el pacto refleja una tendencia hacia acuerdos bilaterales que podrían fragmentar el comercio global, afectando a economías emergentes dependientes de tratados multilaterales como el T-MEC.
