Colombia avanza en su estrategia para garantizar el abastecimiento de gas natural ante la proyección de déficit a partir de 2026. El Gobierno Nacional, liderado por Ecopetrol, ha iniciado negociaciones con Catar, uno de los mayores exportadores mundiales de gas natural licuado (GNL), para importar este recurso y diversificar los mercados de suministro.
En abril de 2025, una delegación encabezada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, y el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, viajó a Doha para reunirse con Saad Sherida Al Kaabi, ministro de Estado para Asuntos Energéticos de Catar. El objetivo fue explorar la viabilidad de importar GNL a precios más competitivos que los actuales, provenientes principalmente de Estados Unidos y Trinidad y Tobago. «Buscamos alternativas que aseguren el suministro a futuro», afirmó Palma.

El interés en Catar responde a la necesidad de contrarrestar los altos costos de importación actuales, que impactan las tarifas energéticas. Según Ecopetrol, los precios del GNL catarí podrían ser más estables, beneficiando a los 12 millones de usuarios de gas en Colombia, que representan el 70% de la población.
Desafíos logísticos y de infraestructura
La importación de gas desde Catar enfrenta limitaciones significativas. Colombia cuenta con una sola regasificadora operativa, la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC) en Cartagena, con capacidad de 400 MMcfd. Aunque Promigas planea ampliar esta capacidad a 530 MMcfd para 2026, la infraestructura sigue siendo un cuello de botella. Un proyecto para una segunda regasificadora en Buenaventura, con una capacidad de 400 MMcfd, no estará operativo hasta mediados de 2026, lo que restringe la recepción de grandes volúmenes de GNL en el corto plazo.
Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, destacó la urgencia de modernizar la red de gasoductos, incluyendo proyectos como la bidireccionalidad Barranquilla-Ballena y el gasoducto Valle Inferior del Magdalena, para adaptarse a nuevas fuentes de suministro. «El sistema de transporte debe evolucionar para integrar fuentes dispersas», señaló.

Impacto en tarifas y economía
Sergio Cabrales, consultor de Fedesarrollo, advirtió que los costos de transporte desde Catar, a 14.000 km de distancia, podrían incrementar las tarifas energéticas. «El gas importado por Cartagena es hasta 130% más costoso que el local», indicó, subrayando el desafío de balancear seguridad energética y asequibilidad. En 2024, el precio del gas importado promedió USD 4,39 por mil pies cúbicos, más del doble del benchmark Henry Hub.
La estrategia busca estabilizar el suministro para hogares, industrias y vehículos, pero el éxito dependerá de la capacidad de inversión en infraestructura, estimada en USD 1.000 millones para la regasificadora y gasoducto de Buenaventura. Mientras, Ecopetrol avanza en acuerdos preliminares con empresas cataríes, con miras a contratos a largo plazo que reduzcan costos.
El futuro energético de Colombia pende de la ejecución oportuna de estos proyectos. Los próximos meses serán clave para definir si el gas catarí llega a tiempo para evitar un déficit.
