El Banco Mundial redujo su estimación de crecimiento para Colombia de 3% a 2,4% en 2025, impactada por la guerra comercial global y la desaceleración de EE.UU., mientras América Latina proyecta un modesto 2,1% con Argentina como motor.
Impacto de la guerra comercial en Colombia
El Banco Mundial ajustó a la baja su proyección de crecimiento económico para Colombia en 2025, pasando de un 3% estimado en enero a un 2,4%, según su informe de Perspectivas Económicas para América Latina y el Caribe. A pesar de este recorte, Colombia supera el promedio regional de 2,1% y mejora respecto al 1,5% estimado para 2024, impulsada por un arranque positivo en el primer trimestre, con un crecimiento del 2,9% según Fedesarrollo.
César Pabón, director de investigaciones económicas de Corficolombiana, señaló que la revisión refleja el impacto de la guerra comercial liderada por EE.UU., principal destino del 27% de las exportaciones colombianas ($14.900 millones en 2024, según el Dane) y fuente del 30% de la inversión extranjera directa. Los aranceles del 10% impuestos por la administración Trump a bienes latinoamericanos, junto con la incertidumbre comercial, afectan sectores clave como textiles y agroindustria, que representan el 15% del empleo manufacturero, según la Andi.

América Latina: crecimiento modesto con excepciones
El Banco Mundial proyecta un crecimiento regional de 2,1% en 2025, lastrado por tensiones comerciales globales. Argentina destaca con un 5,5% de expansión, tras una contracción del 1,8% en 2024, impulsada por reformas fiscales y un préstamo del FMI de $20.000 millones. Economías caribeñas como San Vicente y las Granadinas (4,9%) se benefician del turismo, mientras exportadores de materias primas como Trinidad y Tobago (2,8%) y Surinam muestran avances moderados.
Sin embargo, la región enfrenta riesgos. “Las tensiones comerciales y la incertidumbre monetaria en economías desarrolladas amenazan el acceso a mercados globales y cadenas de suministro”, advirtió el Banco Mundial. En Colombia, la inversión en infraestructura, que cayó un 8% en 2024 según la Cámara Colombiana de la Infraestructura, y la educación, con un déficit de 15.000 docentes según el Ministerio de Educación, son cuellos de botella que limitan la productividad.

Oportunidades y desafíos estructurales
Los acuerdos comerciales recientes, como los de Mercosur con la Unión Europea, ofrecen a Colombia una vía para diversificar mercados, dado que solo el 12% de sus exportaciones van a la UE, según Pro Colombia. Sin embargo, el Banco Mundial enfatiza la necesidad de una agenda estructural que aborde deficiencias en infraestructura, regulación y política fiscal. “La región debe adaptarse a un entorno más competitivo”, señala el informe, destacando que la productividad laboral en América Latina es un 30% inferior a la de economías desarrolladas, según la Cepal.
Mientras Colombia navega un entorno global incierto, su capacidad para implementar reformas estructurales determinará si puede superar las proyecciones moderadas del Banco Mundial.
