El precio del oro alcanzó un nuevo máximo histórico este martes al superar los US$3.500 por onza, impulsado por la creciente incertidumbre económica y las tensiones políticas en Estados Unidos.
La escalada se da tras nuevos ataques del presidente Donald Trump contra el jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, lo que ha agitado a los mercados y debilitado la confianza en el dólar.
Durante la sesión, el oro tocó un pico de US$3.500,05 antes de retroceder ligeramente a US$3.479,50. El avance del metal precioso (más del 31 % en lo que va de 2025) refleja el movimiento de los inversionistas hacia activos refugio, en un contexto de volatilidad marcada por amenazas de intervención política en la autonomía del banco central estadounidense.
Trump ha insistido en la necesidad de recortes inmediatos de tasas de interés, señalando a Powell como el principal obstáculo para evitar una desaceleración económica. Sus declaraciones, calificándolo como un “gran perdedor” y sugiriendo su posible destitución, han sido interpretadas por los mercados como un riesgo a la independencia institucional de la Fed, lo que ha reforzado la demanda de oro como activo geopolítico.

El aumento también ha sido alimentado por compras masivas de bancos centrales. Según estimaciones del Consejo Mundial del Oro, en el último trimestre de 2024 estas compras crecieron un 54 % interanual, alcanzando las 333 toneladas. China, por ejemplo, sumó oro a sus reservas por quinto mes consecutivo en marzo y evalúa nuevas medidas para facilitar su liquidación internacional.
Firmas como Goldman Sachs y ANZ han elevado sus proyecciones del oro para fin de año, estimando precios entre US$3.600 y US$3.810 por onza, especialmente si se mantiene el ritmo de compras de los bancos centrales.
Aunque algunos analistas advierten sobre una posible corrección técnica en el corto plazo, el consenso es que cualquier retroceso sería breve. La debilidad del dólar, la presión sobre los bonos del Tesoro y el entorno político impredecible siguen consolidando al oro como el refugio preferido de los inversores globales.

Con 28 máximos históricos en lo que va del año (16 de ellos por encima de los US$3.000) el oro se perfila como un protagonista central del 2025 financiero. Si persisten las tensiones entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, el rally dorado aún podría tener margen para seguir sorprendiendo.
