La reciente caída en los precios internacionales del petróleo, desatada por la guerra comercial impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, está golpeando con fuerza a Ecopetrol. En una declaración dada en Bogotá el 11 de abril, el presidente de la compañía, Ricardo Roa, advirtió que la empresa podría cerrar campos petroleros ante las pérdidas generadas por un barril de Brent que se cotiza en 63 dólares, muy por debajo de los 73 dólares proyectados en el plan de inversiones para este año.
El desplome del crudo tiene un costo directo para Ecopetrol. Según Roa, cada dólar que cae el precio del barril reduce el ebitda en 900.000 millones de pesos y las ganancias en 700.000 millones. “Vendemos 12 millones de barriles al mes; una baja de 10 dólares por barril significa 12 billones de pesos menos”, explicó. Esta situación, agravada por los aranceles globales de Trump que han deprimido la demanda, obliga a la empresa a replantear su operación.

La compañía ya ha identificado campos con puntos de equilibrio cercanos a los 63 dólares, que serían los primeros en suspenderse. “Hemos hecho análisis económicos y técnicos; tendremos que descartar los campos menos rentables”, señaló Roa, aunque evitó nombrarlos para no generar inquietud entre los trabajadores. Este tipo de cierres no es nuevo en la industria: crisis como la de 2014-2016 y la pandemia de 2020 llevaron a medidas similares.
Estrategias de contención
Ecopetrol no parte de cero. Desde 2023, la empresa implementó una política de austeridad que superó expectativas en 2024, logrando ahorros de 5,3 billones de pesos frente a una meta de 3,6 billones. “Ahora toca extremar estas medidas para proteger los resultados y a nuestros accionistas”, afirmó Roa. Esto incluye optimizar costos operativos y priorizar campos con menores costos de extracción.
El impacto trasciende lo financiero. Los cierres podrían afectar el empleo en regiones petroleras como Meta y Casanare, donde Ecopetrol genera cerca del 10% de los puestos de trabajo, según la Cámara de Comercio de Bogotá. Además, las pymes proveedoras de servicios enfrentan incertidumbre, ya que el 70% de sus contratos dependen de la actividad extractiva.

Retos para la economía colombiana
La caída del petróleo también reduce los ingresos fiscales, ya que Ecopetrol aporta el 15% de los dividendos al gobierno, según el Ministerio de Hacienda. Con un Brent a 63 dólares, las proyecciones de crecimiento del PIB para 2025, estimadas en 2,8% por el Banco de la República, podrían revisarse a la baja.
El futuro de Ecopetrol dependerá de la evolución de los precios del crudo y de si la guerra comercial encuentra un punto de equilibrio en los próximos meses.
