Barril Brent repunta a 64,76 dólares ante tensiones con Irán

El precio del barril de Brent para entrega en junio alcanzó los 64,76 dólares este viernes, un aumento del 2,26% (1,43 dólares) respecto a los 63,33 dólares del día anterior, según el cierre del mercado de futuros de Londres, registrado el 11 de abril de 2025. El crudo del mar del Norte, referente en Europa, logró cerrar una semana volátil en terreno positivo, impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas y comerciales que mantienen en vilo a los inversores.

El repunte del Brent se vio influenciado por las declaraciones del secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, quien afirmó que Washington podría bloquear las exportaciones de petróleo iraní como parte de su estrategia de “máxima presión” sobre el programa nuclear de Teherán. “Sabemos adónde van los barcos; podemos detener el crudo iraní”, señaló Wright, a solo un día de las negociaciones de alto nivel entre ambos países en Omán. Esta amenaza, en un contexto de advertencias cruzadas, elevó la percepción de riesgo en el mercado energético.

La posible interrupción del suministro iraní, que representa cerca del 3% de la producción global según la OPEP, generó expectativas de una oferta más ajustada. Aunque el Brent sigue por debajo de los 65 dólares, el temor a sanciones más estrictas mantuvo el impulso alcista al cierre de la semana.

Guerra comercial agita los mercados

El panorama se complicó aún más por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. El presidente Donald Trump anunció una pausa de 90 días en los aranceles a varios países, pero mantuvo un gravamen del 145% sobre China, lo que provocó una respuesta inmediata de Pekín, que elevó sus tarifas al 125% sobre productos estadounidenses. “La incertidumbre sobre el comercio global está afectando el crecimiento y la inflación”, señaló Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank.

Las bolsas europeas cerraron en rojo, con caídas promedio del 0,5%, mientras el dólar se devaluó frente al euro, perdiendo un 5% en el último mes. Estos movimientos reflejan el nerviosismo de los mercados ante una posible recesión derivada del conflicto entre las dos mayores economías del mundo, que podría reducir la demanda de crudo a mediano plazo.

Para los importadores europeos, el alza del Brent encarece los costos energéticos, presionando sectores como el transporte y la industria. En paralelo, la depreciación del dólar podría mitigar parcialmente el impacto, pero no elimina el riesgo de una inflación persistente.

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