El anteproyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026, presentado por el Ministerio de Hacienda, propone un monto de $519,5 billones, una cifra menor a los $523 billones iniciales de 2025, que terminaron ajustados a $511 billones tras la caída de una reforma tributaria. Este ajuste refleja un recorte de $1,8 billones (-0,3%) respecto al plan original de este año, aunque implica un leve aumento del 2% frente al presupuesto ejecutado. La crisis fiscal, marcada por un bajo recaudo tributario, sigue limitando las finanzas públicas.
Del total, $115,2 billones (el 22,1%) se destinarán al servicio de la deuda pública, un incremento de $5,4 billones frente a los $109,8 billones de 2025, equivalente a un alza del 5%. Este rubro continúa absorbiendo una porción significativa de los recursos, reduciendo el margen para inversión social e infraestructura, un problema que analistas han señalado como estructural.

El panorama fiscal de 2025, con un congelamiento de $12 billones que afectó proyectos como el metro de Bogotá ($770.000 millones) y el metro ligero de Medellín ($497.630 millones), se originó en un presupuesto desfinanciado supeditado a una ley de financiamiento frustrada. Para 2026, el ministro Germán Ávila busca evitar este error, pero las proyecciones iniciales ya generan inquietud.
Educación y salud lideran asignaciones
Entre los sectores con mayores recursos, educación encabeza con $79,2 billones (15% del total), incluyendo $78,1 billones para el Ministerio de Educación y montos menores para entidades como la Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central ($66.475 millones). Salud sigue con $68,4 billones, cubriendo al Ministerio, la Superintendencia Nacional de Salud ($443.339 millones) e Invima ($352.562 millones).
Defensa y Policía recibirían $60,3 billones ($44,2 billones y $16,1 billones, respectivamente), mientras que trabajo obtendría $54,5 billones y transporte, $32,8 billones. Hacienda se llevaría $30,4 billones, y sectores como igualdad ($10,4 billones) y la Rama Judicial ($9,9 billones) también figuran entre los priorizados.

En el otro extremo, ciencia ($120.709 millones), deporte ($198.159 millones) e inteligencia ($141.832 millones) enfrentan recortes severos del 60%, 57% y 27%, respectivamente, frente al presupuesto inicial de 2025. El Congreso, con $920.419 millones, también vería una caída del 30%. Estos ajustes preocupan, especialmente en ciencia, donde Colombia invierte solo el 0,22% del PIB frente al 0,65% promedio en América Latina.
El Gobierno apuesta por aumentar el recaudo para financiar sus programas sociales, pero analistas de BTG Pactual dudan de su viabilidad, alertando sobre la desconfianza de inversionistas y reacciones negativas en el mercado de deuda pública. Este anteproyecto, aún preliminar, abre un debate que se intensificará en el Congreso durante el tercer trimestre.
